Los abogados de Hugo César Haedo Verdún y Darío Fariña apelaron la sentencia de primera instancia. La condena para Haedo fue de 30 años, en calidad de autor, y para Fariña fue de 20 años, por cómplice.
A través de un juicio oral y público que culminó en junio pasado, un Tribunal de Sentencia halló culpables a los hombres por la muerte de María Rita Aquino Drakeford y Francisco Giménez, registrado en el año 2014, a metros del arroyo Ybycu’i, camino a la comunidad Naranjaty, en la ciudad de Curuguaty. Es considerado uno de los peores asesinatos en la historia de la ciudad.
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La defensa de Fariña pide la nulidad absoluta de la condena, alegando varias desprolijidades durante el proceso que, según la querella adhesiva de familiares de las víctimas, ya fueron tratados durante el juicio oral y público.
El abogado de Hugo César Haedo Verdún también pidió la nulidad de la sentencia argumentando vicios formales, falta de fundamento, aplicación errónea de la ley y elementos probatorios ilegalmente incorporados.
Además, el profesional del Derecho resaltó la carencia de elementos que acrediten la autoría del hecho y una sentencia contradictoria, entre otros cuestionamientos resumidos en 28 páginas.
El caso
Hugo Haedo convivió por más de ocho años con María Rita Aquino, quien decidió poner fin a la relación amorosa debido a que era constantemente víctima de maltratos verbales y físicos.
El hombre era celoso y posesivo, y en ningún momento demostró arrepentimiento, aun cuando sabía que con sus actos dejaría huérfana a su hija de 3 años, según manifestó el juez Ramón Trinidad Zelaya, integrante del Tribunal de Sentencia.
Luego de tomar la decisión de asesinarla, Haedo eligió a los hombres que le ayudarían, posteriormente, a perpetrar el crimen. Fueron: Darío Fariña y Pablo Manuel Enciso, este último condenado a seis años de cárcel en calidad de cómplice en un juicio anterior, pero que ya estaría de vuelta en libertad tras haber cumplido más de la mitad de su condena.
En el caso de Darío Fariña, el magistrado refirió que no existe ninguna prueba que lo vincule como coautor, pero que quedó probado que en todo momento cooperó para la materialización del doble homicidio.