30 oct 2026

¿A qué se parece el reino de Dios?

Hoy meditamos el Evangelio según san Lucas 13 18-21

Y decía:

–¿A qué se parece el reino de Dios y con que lo compararé? Es como un grano de mostaza, que tomó un hombre y lo echó en su huerto y creció y llegó a hacerse un árbol, y las aves del cielo anidaron en sus ramas.

–Y dijo también:

–¿Con qué compararé el Reino de Dios? Es como la levadura que tomó una mujer y la mezcló con tres medidas de harina hasta que fermentó todo.

Hemos de perseverar en la lucha, una lucha cotidiana, casi siempre en cosas pequeñas, que deja el alma dispuesta para recibir la semilla divina y dar fruto. No importa que nuestros deseos de santidad sean efímeros e inconstantes. Dios es tan bueno, que, con un poquito de buena voluntad, construye el edificio de nuestra santidad.

Experimentamos constantemente nuestra imperfección, pero lejos de desanimarnos sabemos que nuestra debilidad atrae al amor divino, un amor que le lleva a clamar: ¿Puede una mujer olvidarse de su niño de pecho, no compadecerse del fruto de sus entrañas? ¡Pues, aunque ellas se olvidaran, Yo no te olvidaré!

Dios actúa como el fermento en la masa. Aplica a nuestra naturaleza caída los méritos infinitos de su Redención y la transforma, la diviniza. Así hemos de actuar nosotros en medio del mundo: ser fermento en la masa, santificando nuestras ocupaciones diarias, aprovechando esas circunstancias para crecer en santidad y santificar a los demás.

(Frases extractadas de https://opusdei.org/es-py/gospel/2026-10-27/ )

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