Economía

70% de compras de Ñangareko y Pytyvõ se hicieron en minimercados

 

Un estudio realizado por la consultora MF Economía sobre el alcance y los impactos de los programas Ñangareko y Pytyvõ sostiene que el 70% del monto gastado y el 88% de las transacciones realizadas fueron hechas en minimercados.

El análisis está sustentado en cifras de las plataformas Zimple, Tigo y Dinelco, que representan cerca del 60% del programa manejado por las Entidades de Medios de Pago Electrónico (Empes).

De acuerdo al documento, los primeros beneficiarios de ambos programas -a través de los cuales se subsidiaron a familias vulnerables y trabajadores informales afectados por la cuarentena-, llegaron a gastar unos G. 161.400 millones (USD 35 millones) hasta la tercera semana de abril.

Cada transacción realizada fue por un valor de entre G. 290.000 y G. 470.000, arrojando un promedio de G. 356.000. Es así que la consultora llega a una conclusión de que la gente compró todo de una sola vez, especialmente en los distritos con mayores niveles de pobreza.

“Los departamentos que hacen mayor uso de sus transferencias de una sola vez actualmente son Alto Paraguay, Caazapá, San Pedro, Amambay y Canindeyú. Esto podría darse a cuestiones de movilidad, cercanía y la misma necesidad de contar con los insumos de manera inmediata, ya que estos departamentos muestran mayores niveles de pobreza”, explica.

Asunción. En ese sentido, agrega que Asunción, por ejemplo, es una de las localidades con menor consumo por transacción. “Todos estos datos demuestran la relación estrecha entre estos programas sociales y la pobreza”, insiste.

Manuel Ferreira, presidente de la consultora MF Economía, destacó los beneficios implícitos de seguridad, salubridad y trazabilidad que traen consigo las políticas de transferencia monetaria electrónica.

“Cuando se usa la tecnología se pueden hacer bien las cosas. A pesar de ciertos problemas, la plata está llegando a donde tiene que llegar. Pero armar esto no es nada fácil. Se repartió en zonas rurales y urbanas, y llegó a zonas con alto porcentaje de pobreza, así como a otros distritos que, si bien su clase media es importante, son grandes y por tanto con mayor número de pobres totales”, expresó Ferreira.

Añadió que el solo hecho de que se pueda comprar con POS o con celular en la despensa del barrio genera un impacto local que es muy importante porque dinamiza la economía de la comunidad.

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