El senador cartista los acusó de moverse de acuerdo con “los intereses de los laboratorios” ante las críticas que estos hicieron al proyecto de ley Hambre Cero, que ya tiene media sanción de Diputados. Los gremios tildaron de “infundadas” y “perjudiciales” dichas expresiones y resaltaron que se rigen principios de transparencia, excelencia y ética profesional, dedicando innumerables horas a la investigación, a la formación continua y al desarrollo de guías y recomendaciones para pacientes.
“Sus declaraciones no solo desvirtúan este compromiso, sino que también amenazan con socavar la confianza pública en las intervenciones sanitarias esenciales, en un momento en que la solidaridad, la cooperación y el respeto mutuo son más necesarios que nunca para enfrentar los desafíos de salud en nuestro país”, reza el comunicado esgrimido por los médicos.
Exigieron una rectificación pública de sus declaraciones y un diálogo abierto y respetuoso.
“Estamos dispuestos a discutir abiertamente nuestro trabajo y nuestras motivaciones, confiando plenamente en la integridad y el valor de los mismos”, menciona el documento.
Por su parte, el futuro titular del Congreso no retrocedió y redobló sus ataques.
“No soy un chamán. Soy médico neurocirujano. Estudié siete años en la universidad y después en Argentina. Hice cinco años de neurocirugía. Fui jefe de residentes, de sala. Operé en Emergencias Médicas, en Itauguá, en Clínicas, en IPS y conozco la vida médica”, expresó.
Al ser consultado sobre por qué no invitan a los médicos a participar del debate sobre el proyecto de Hambre Cero, respondió: “¿Cómo les vamos a hacer partícipes? Que vengan a legislar ellos y yo me voy a trabajar donde están ellos”, manifestó.
Las sociedades médicas criticaron la eliminación del desayuno y la merienda escolar en el proyecto Hambre Cero, que plantea enfocarse solo en el almuerzo y que ayer fue aprobado en Diputados.