19 may. 2024

Debe armar el rompecabezas

La selección chilena arrancó en el predio de Juan Pinto Durán, de Santiago, sus aprestos para el juego del jueves ante Paraguay en el Defensores del Chaco, desde las 20.00.

¿El reemplazante?  Arturo Vidal, junto a Rodrigo Millar (d), que podría ingresar por   Díaz.

¿El reemplazante? Arturo Vidal, junto a Rodrigo Millar (d), que podría ingresar por Díaz.

Pese a las bajas de Gonzalo Jara, Marcelo Díaz y Claudio Bravo, titulares indiscutidos, el ánimo sigue por las nubes tras el bicampeonato de América obtenido en Estados Unidos, aunque ahora debe armar un rompecabezas.

La mayor preocupación que tiene el seleccionador Juan Antonio Pizzi es la lesión de Charles Aránguiz, aunque ayer demostró muchas notas de mejoría, ya que realizó labores en el gimnasio para mitigar el dolor en la rodilla derecha y luego realizó algunos trotes en la cancha.

En cuanto al equipo titular, van saltando los nombres que podrían ser los reemplazantes de los lesionados. El candidato a reemplazar a Gonzalo Jara sería Enzo Roco del Cruz Azul, realizando dupla central con Gary Medel y dejando como lateral a Jean Beausejour.

En tanto, en la zona del mediocampo, el experimentado Rodrigo Millar podría ocupar el lugar de Marcelo Díaz. Millar es un jugador de mayor contención que creación de juego en comparación con Díaz.

Debate nacional. Pero el puesto que más generó debate en Chile para reemplazar fue el del capitán Claudio Bravo.

Esto debido a que el reemplazante natural Johnny Herrera, tampoco está en la nómina debido a una lesión.

Por el momento sería un tapado Miguel Pinto, llamado a última hora, quien se quedaría con el puesto de arquero de la Roja.

Pinto, con sus 33 años del O’Higgins, experiencia y mejor juego con los pies, le ganaría el puesto a Cristopher Toselli, que venía siendo el tercer portero. La última vez que Bravo y Herrera no estuvieron en una nómina fue en octubre del 2012, en un combo eliminatorio ante Ecuador y Argentina, y fue Miguel Pinto el portero titular en esos juegos.

Chile continuará sus trabajos en Santiago hasta mañana, cuando a las 15.30 emprenda vuelo rumbo a Asunción, donde jugará el jueves.

Más contenido de esta sección
Demasiados episodios grotescos en una semana como para no dedicarles unas líneas.
Tras las impactantes revelaciones que se obtuvieron con la operación Dakovo, que logró exponer tan explícitamente los alcances del crimen organizado en cuanto al tráfico de armas, sobrevino una situación por de más escandalosa: la implicación de altos militares en actividades criminales. Esta fue sin dudas una dolorosa comprobación del elevado nivel de infiltración del poder mafioso dentro de las instituciones del Estado paraguayo. Además de ser profundamente vergonzoso, esto implica un ataque a la democracia.
El Congreso Nacional rompió récord esta semana con el proyecto de la ley de superintendencia; los senadores tardaron 15 minutos para aprobar; los diputados 11 minutos. En una convulsionada jornada, los diputados también aprobaron ley que suaviza penas para corruptos y los senadores salvaron al cartista Hernán Rivas, acusado de tener un título falso de abogado. Y como les quedó tiempo, también mutilaron la ley de puerta giratoria. Este es el espantoso combo navideño que el Parlamento le ofrece al pueblo paraguayo.
Los impactantes resultados de la operación Dakovo lograron exponer en forma explícita los alcances del crimen organizado en cuanto al tráfico de armas. En nuestro país, logró la detención de más de una decena de personas involucradas en un esquema de tráfico internacional de armas y una nota gravísima, entre los detenidos están un militar de alto rango así como ex funcionarios de la Dimabel. Es muy preocupante la manera en que la mafia y el crimen organizado están socavando nuestra soberanía y nuestra democracia.
No fabricamos armas, pero las comercializamos en cantidad industrial. No producimos cocaína, pero el país es depósito, ruta y puerto de embarque de cantidades industriales que llegan a los principales mercados del mundo.
Eduardo Nakayama abandona el PLRA. Solo y apresuradamente, dicen. Quién sabe. Explica que no ve ninguna posibilidad de que su partido pueda desprenderse de la infiltración cartista. Desde adentro ya no hay nada que hacer, sostiene.