04 ene. 2026

Woody Allen dice que hace películas para distraerse de la realidad de la vida

Woody Allen no decepcionó este viernes en Cannes con su nuevo trabajo, “Irrational Man”, una película inteligente, luminosa y divertida, tanto como el propio director en la rueda de prensa, en la que afirmó con su habitual seriedad que hacer películas es su forma de distraerse de la realidad de la vida.

El director de cine estadounidense Woody Allen posa durante el pase gráfico de la película "Irrational Man" en la 68 edición del Festival de Cine de Cannes (Francia) hoy. EFE

El director de cine estadounidense Woody Allen posa durante el pase gráfico de la película “Irrational Man” en la 68 edición del Festival de Cine de Cannes (Francia) hoy. EFE

“No hay respuesta positiva para la vida (...) la vida tiene su propia agenda y te pasa por encima”, así que lo que hay que conseguir es “algo que te permita explicar por qué la vida vale la pena vivirla”.

Y en su caso, lo tiene claro, es el cine.

“Todo lo que creas en tu vida se va a evaporar. El universo desaparecerá. Todo lo que hizo Shakespeare o Miguel Ángel, todo va a desaparecer por mucho que lo cuidemos. Así que mi conclusión es que la única forma posible en la que puedes afrontarlo es con distracciones”, dijo Allen, de 79 años.

“Hacer películas es una maravillosa distracción”, afirmó el realizador, que considera que quien no tiene nada con lo que entretenerse, se dedica a pensar qué le va a pasar y si va a morir.

En ese esquema se encajan sus películas, una por año de forma muy organizada y sistemática, la última de las cuales se presentó hoy, fuera de competición, en el Festival de Cannes y recibió sonoros aplausos tras su primera proyección para la prensa.

Joaquin Phoenix, Emma Stone y Parker Posey son los protagonistas de una historia que se desarrolla en la pequeña ciudad de Newport, donde Jill (Stone), una estudiante universitaria, se enamora de su profesor de filosofía, Abe (Phoenix).

Con un asesinato de por medio, la película se desarrolla en un falso ambiente de ligereza y luz, como ya ocurría en su anterior trabajo, “Magic in the Moonlight”, también protagonizado por Stone.

Trabajar en estas dos películas de Allen ha sido una “maravillosa experiencia” para la actriz, a quien el realizador llenó de halagos.

“La vi por accidente en una película, era muy divertida, y pensé que sería muy interesante trabajar con ella. Fue genial en la primera película, maravillosa y divertida, así que no tuve ningún problema para pensar en ella para ‘Irrational Men”, resaltó el director neoyorquino.

Más escueto y divertido se mostró para explicar por qué eligió a Parker Posey.

“Siempre había querido trabajar con Parker porque me gusta el nombre Parker Posey, cómo suena”, dijo entre las risas de una audiencia entregada al genio y la imaginación del realizador.

Porque Woody Allen se mostró en Cannes como es. Hablador, inteligente, rápido en sus respuestas -pese a tener ciertos problemas de oído-, divertido y profundo sin pretenderlo.

Sobre el hecho de que en “Irrational Man” haya un asesinato tomado con una cierta ligereza, señaló: “Creo que en la vida de cada uno hay momentos, puntos de inflexión, en los que de repente te das cuenta de que puede ocurrir algo si tomas una decisión determinada”.

Y, en el contexto de la película, “matar es irracional pero no tan irracional si se compara con elecciones que todos tomamos en nuestras vidas” y puso el ejemplo de las creencias religiosas.

“La gente necesita algo para creer en sus vidas (...) eligen religiones y toman decisiones irracionales, como vivir en el cielo el resto de sus vidas, que no es una creencia más loca que el hecho de cometer” ese asesinato, señaló.

En su opinión, da igual que iglesia católica o cualquier otra religión haya demostrado que no funciona, porque lo que importa es que da una razón para vivir.

Sobre el reflejo en su cine de la crisis moral que actualmente afecta al mundo, consideró que este momento no es diferente de otros anteriores. “Si lees los periódicos en cualquier rincón del mundo hay eventos horribles relacionados con la crisis moral, toda la gran literatura mundial ha hablado de eso, desde ‘Ana Karenina’ a ‘Rojo y Negro”.

Siguió relativizando sobre la edad y el aprendizaje. “En cada película aprendes cosas, pero muy poco. Aprendes en las 2 o 3 primeras todo lo que vas a aprender, algunas cuestiones técnicas, sobre montaje y música, pero es todo muy instintivo”.

Nunca vuelve a ver una película tras finalizarla. “Entonces puedes ver lo que has hecho mal y eso es terrible”, así que asegura que “rodaría todo de nuevo para mejorarlo si contara con los mismos actores”.

Y eso que no siempre mantiene el contacto con algunos, como es el caso de Cate Blanchett, que ganó un Óscar por protagonizar “Blue Jasmine” y a la que ni ha visto ni hablado desde que acabaron esa película.

Pero considera que contratar a grandes actores y actrices es la clave para hacer cine. Luego, explica, “te quitas de su camino, no haces de director, les dejas hacer sus contribuciones y cambiar sus frases. Es algo muy simple”.

“Después te dicen que has hecho un gran trabajo pero lo único que has hecho es no fastidiarla”, sentenció.

Hasta tuvo tiempo de meterse en temas filosóficos: “Ninguno pensaríamos lo que pensamos hoy si no fuera por Kant”, dijo Allen.

Más contenido de esta sección
En tiempos en los que la Navidad invita a volver a lo esencial, el trabajo de Matilde Rey, artesana del barrio Mbachió de Lambaré, cobra un valor especial. Sus pesebres rústicos, elaborados íntegramente con materiales reciclados, no solo celebran el nacimiento de Jesús, sino que también transmiten un mensaje profundo de creatividad, cuidado del ambiente y memoria artesanal.
Con su consagración en los Gallos de Oro 2025, Oniria reafirma el lugar de la creatividad paraguaya en el centro del debate cultural y comunicacional, y demuestra que las ideas que impulsó no solo venden: conectan, emocionan y perduran.
Después de dos años de investigaciones, acusaciones y juicio, el caso contra el rapero neoyorquino Sean John Combs, conocido como Puff Daddy o Diddy, se cerró el pasado 3 de octubre con una sentencia mucho menor de lo esperado cuando estalló el escándalo: 50 meses de prisión y una multa de USD 500.000.
Con 150.000 espectadores, renovación de infraestructura clave y una amplia diversidad artística, el director Sergio Cuquejo afirma que la casa de los artistas termina el año de su aniversario más viva y concurrida que nunca, superando incluso una intervención municipal.
El grinch paraguayo vuelve a robar sonrisas en la calle Palma y propone brindar un poco de alegría a los niños internados en el Hospital Acosta Ñu, para lo que invita a una campaña de donación para lograr una Navidad solidaria.
Huyendo al Cucaani es la primera novela de la escritora Clary AlvaGO donde se mezclan la ficción con la realidad, con una historia de amor de por medio, que lleva al lector por el Chaco.