Laura Ascensión habló con Telefuturo sobre cómo vivió desde Paraguay la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, en una operación militar ejecutada por Estados Unidos en Venezuela, en la madrugada del último sábado.
“Creo que esa noticia la recibo a las 02:43 de la madrugada, llena de mucha incertidumbre sobre lo que estaba pasando. Nadie quiere una guerra en su país. Entonces, era un debate entre la alegría y que ojalá no le pase nada a nadie. Fueron sentimientos encontrados”, relató.
Su madre, que reside cerca del Palacio Miraflores, sede del Ejecutivo venezolano, fue quien le mandó mensajes contándole sobre los sobrevuelos y los bombardeos.
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“Entro a las redes y a esa hora era una locura. Se habían subido muchísimos videos. Trato de filtrar la informaciones para saber lo que estaba pasando y me doy cuenta de que los bombardeos no eran contra el pueblo venezolano, sino que eran contra las bases militares. Y se lo hago saber (a ella) para que pueda quedarse un poco tranquila en medio de esa locura”, recordó.
Ascensión cumplió su rol de periodista en ese entonces, para informar a sus familiares sobre los acontecimientos en Venezuela, porque además de los cortes de energía, muchos videos estaban restringidos en su país.
“Fuimos a los grupos de familia y empezamos a preguntar cómo estaban. Fue una guerra sicológica que una vez más le tocó vivir al venezolano. Estábamos llenos de terror, por eso, los que estábamos afuera no podíamos celebrar de manera inmediata. Sabíamos que había un movimiento de cara a una libertad, de cara a una captura. Pero no podíamos estar contentos”, expresó, refiriéndose a la incertidumbre que había acerca del estado de sus seres queridos en Venezuela.
Cuando se comunicó con una prima que vive en las inmediaciones del Fuerte Tiuna, uno de los blancos del ataque estadounidense, se le quebró la voz al escucharla, porque no sabía dónde esconderse ni cómo salir de su casa debido a los sobrevuelos.
“Fueron momentos muy tensos. Ellos piensan que duró aproximadamente una hora”, agregó.
Incertidumbre sobre el futuro
Las tensiones se descomprimieron un poco con el anuncio de la detención del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y la primera dama, su esposa, Cilia Flores. Sin embargo, aún no saben si emocionarse o no ante el temor de que asuma “alguien peor”.
📌Experiencia de venezolanos que están fuera de su patria. Hablamos con Laura, periodista que reside en Paraguay
— Telefuturo (@Telefuturo) January 4, 2026
Comenta cómo vivó la captura de Maduro y cómo impacta a sus compatriotas. "Hay una esperanza de volver a casa y reconstruir nuestra nación", expresa#TelefuturoPy pic.twitter.com/FT28DvVfBO
“Falta lo más difícil. Parece mentira. Maduro es muy malo. Pero por encima de alguien muy malo podemos calificar que hay alguien más malo, como lo es Diosdado Cabello y, si él no sale, seguimos igual”, subrayó.
“No estamos todavía contentos y sabemos que eso equivale a nueva arremetida. Nosotros no queremos más consecuencias ni costos políticos porque yo creo que tuvimos suficiente”, remarcó.
“Ganas de volver a casa”
A título personal, Ascensión fue consultada sobre cómo tomó la noticia de la captura de Maduro y respondió que prefiere ser cauta y responsable con lo que se desea. Aunque consideró que la salida de Maduro no iba a ser posible de la mano de los venezolanos.
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“Hay que ser muy responsable con lo que se piensa, con lo que se desea. Creo que lo intentamos todos. Nosotros hemos hecho marchas, paros nacionales, hemos hecho convocatorias fuera y dentro del país, hemos ido a elecciones libres y democráticas, donde la conducta cívica del venezolano ha sido intachable. Lo hemos intentado todo y nos preguntamos cuál era la otra salida. O sea, por parte de los venezolanos no estaba”, reflexionó.
Ascensión hizo hincapié en que, para derrocar dictaduras, se requiere de la unión cívico-militar “y esa unión no se iba a dar en mi país”, afirmó.
No obstante, si bien Estados Unidos se llevó a Maduro, no puede evitar preguntarse: “¿Qué implica ahora? ¿Cuál es el costo político?”.
“No podemos todavía terminar de estar felices porque queremos que nuestro pueblo no pague las consecuencias de lo que ha hecho una narcogobierno, creo que no lo merece.
Nosotros hemos vivido 26 años de muchos sufrimientos, de tener que transformarnos, de tener que salir del confort”, declaró.
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La captura de Maduro le trajo esperanza tras los momentos difíciles y las humillaciones a las que fueron sometidos en Venezuela por parte de los gobernantes, situaciones que calificó como muy duras.
“Ahora se siente esperanza, con mucho miedo, con mucha responsabilidad. No podemos ser bocones. No sabemos qué puede pasar. Pero hay una esperanza de que podemos volver. Yo me voy. Yo me quiero ir a reconstruir mi país, ayudar a levantar, a estar en casa”, sostuvo.
Para Laura Ascensión, llegar a Paraguay fue un “alivio, un descanso”, y ahora solo tiene palabras de agradecimientos hacia nuestro país, que la acogió con amor, compasión y respeto.