MISIONES
Las integrantes del reconocido grupo de artesanas Tejiendo Sueños ya viven la Navidad, y trabajan intensamente en crear no uno, sino dos árboles gigantes a base de crochet. Con hilos y agujas en mano, estas talentosas mujeres trabajan en redoblar la apuesta del año pasado, donde para sorpresa de propios y extraños, construyeron un árbol gigante a base de grannys de crochet que tuvo 10 metros de alto y 12 metros de diámetro.
El objetivo es revivir el espíritu navideño y llenar de color Villa Florida, Misiones, según comentaron en el lanzamiento del proyecto, que realizaron en coincidencia con el octubre rosa, buscando sensibilizar sobre la salud femenina mediante una charla educacional y motivacional, y en homenaje a una de las 26 tejedoras del colectivo que se encuentra batallando activamente contra una enfermedad oncológica.
Innovación, arte y proyección turística.
La noticia de innovación que dan las artesanas es que este año en vez de uno van a ser dos árboles gigantes y no solo tendrán grannys sino también atrapa sueños, para deleite de los lugareños y los visitantes, quienes podrán disfrutar de estas obras.
“Este año queremos presentar dos árboles de crochet tejidos a mano: uno va a ser instalado en la entrada de Villa Florida –llegando desde Asunción, donde están las letras corpóreas– y le agregaremos atrapasueños. El segundo árbol estará en la ciclovía, donde pondremos el diseño nuevo y adornaremos también con atrapasueños en las palmeras y columnas de la ANDE”, explicó Teresita Fernández, vocera del grupo.
La tejedora remarcó la visión cultural y turística que impulsa esta iniciativa. “Queremos que Villa Florida sea conocida por esta artesanía, y que cada año la gente espere con entusiasmo este árbol y los nuevos atractivos que iremos sumando”.
Un impacto sostenible
La iniciativa no solo transformó la imagen de la ciudad costera, sino que impacto positivamente en la economía de los hogares locales. A raíz de este impulso, varias de las artesanas se dedican actualmente a la venta de piezas a base de crochet, logrando una excelente receptividad en el mercado, aunque coinciden en que aún queda un importante camino por recorrer.
En términos de sostenibilidad y esfuerzo técnico, las tejedoras demostraron la durabilidad y resistencia del trabajo artesanal al aire libre. Durante la temporada anterior, los tejidos permanecieron expuestos del 19 de diciembre al 19 de enero.
Para esta nueva edición, el grupo logró recuperar y lavar por partes gran parte de los materiales del año pasado, especificamente 3.200 cuadros de grannys distribuidos entre el árbol gigante, la estrella arriba del árbol y las palmeras de la costanera.
En esta oportunidad, reemplazarán únicamente las piezas que resultaron dañadas y enfocarán su destreza en la confección de los diseños nuevos que adornarán la comunidad. Un árbol tendrá los tejidos del año pasado y el otro será nuevo con diseño basado y acompañado con atrapa sueños.