Por: Elías Piris | Twitter: @eliaspiris
Casi de incógnito y sin levantar mucha polvareda, quien encarnó a “Aragorn” en la trilogía de “El Señor de los Anillos” llegó a la calurosa Asunción del Paraguay para participar del lanzamiento del libro de fotografías etnográficas “Los hijos de la Selva”, del alemán Max Schmidt.
El arribo de Mortenssen fue lo más silencioso y con el mayor perfil bajo posible, incluso algunos dudaban de su presencia. Es que Viggo venía para un acontecimiento que nada tenía que ver con su prolífica carrera actoral. El multifacético hombre se mostraba esta vez como dueño de una editorial interesada en temas antropológicos.
Con una vestimenta sobria y peinado formal, muy distinto al del personaje que lo llevó a la cúspide de la pantalla gigante, Mortenssen llegó a un colmado auditorio del museo Andrés Barbero, mientras se disparaban los flashes de las cámaras de la prensa local. En el sitio confluían intelectuales y estudiosos del mundo indígena como el sacerdote español Bartomeu Meliá, con seguidores del actor, ataviados con remeras de “Lord Of The Rings”.
“Los fanáticos por favor, no griten”, pedía amablemente una moderadora. La orden era cumplida sin titubeos.
Al acabar su disertación, Mortenssen, de forma sutil dio a entender que no contestaría preguntas no relacionadas al material que se estaba presentando. Fue su forma de trazar un cerco invisible fuerte con los inquisidores que lo miraban fijamente. Él apenas parpadeaba y daba respuestas con acento “porteño”.
Finalizado el acto, quien suscribe, se tomó el atrevimiento de obsequiar a Viggo Mortensen, un DVD de la película que es carta de presentación del cine paraguayo: 7 Cajas.
“Viggo! un presente! 7 Cajas, una película paraguaya, ojalá te guste!”.
“Muchas gracias...”, contestó y escapó raudamente de la multitud que lo aguardaba.
Lo entregado, formaba parte de la colección lanzada por el diario Útima Hora a comienzos de agosto.
Demás está decir que las copias fueron agotadas en pocos días.
Esperamos que haga un pequeño hueco en su abultada agenda y dedique un poco de tiempo a las aventuras de Liz y Víctor en el Mercado 4.
Estamos seguros de que el manifiesto interés de Viggo Mortensen por nuestra cultura crecerá al ver la ópera prima de Juan Carlos Maneglia y Tana Schémbori que retrata la esencia y el día a día del humilde trabajador paraguayo.
¡Qué lo disfrutes Viggo!