Por Fernando Boccia, Víctor Cáceres y Raúl Ramírez
Al enterarse de la baja de las filas policiales de Camilo Sapriza Almada Morel, Lucilo Kururu Pire Benítez y Juan Aniceto Mariscalito Martínez, los familiares y víctimas de la dictadura stronista manifestaron que el siguiente paso que la institución policial tiene que dar es indagar a estos tres ex policías para averiguar dónde están enterrados los desaparecidos por la Policía durante el gobierno de Alfredo Stroessner que duró desde 1954 hasta 1989, si es que ellos mismos no lo cuentan.
Los tres hombres se encuentran cumpliendo una pena de 25 años de prisión por la muerte de Mario Schaerer Prono y están sindicados por varios investigadores y víctimas de la dictadura como los ejecutores estatales de torturas y desapariciones forzosas.
Más de 17 años después de su primera sentencia por la muerte de Schaerer Prono, estos tres policías son echados de la institución de la cual, hasta hace poco, seguían cobrando mensualmente sus haberes de retiro.
TESTIMONIOS. Celsa Ramírez estaba casada con Derlis Villagra, dirigente del Partido Comunista Paraguayo (PCP), y ella misma colaboraba con el partido político. Por eso la detuvieron. “El que me tenía en la pileta era Lucilo Benítez. Sapriza también llegó a participar en las sesiones de tortura. Yo estaba embarazada y él venía y ordenaba que se me pegue más para que cuente lo que ellos querían escuchar”, recuerda.
Su hijo, quien nació en una comisaría de Fernando de la Mora, asegura que existen testimonios que indican que Almada y Benítez participaron en las sesiones de tortura y posterior desaparición de Miguel Ángel Soler, Rubén González Acosta y su padre, Derlis Villagra.
“También hay personas que dicen que Martínez ordenó a unos policías que retiren unos cuerpos en bolsas del Departamento de Investigaciones de la Policía. Creemos que eran los cadáveres de mi padre y Soler”, cuenta.
Amado Cardozo también fue detenido por colaborar con el PCP. “Un grupo liderado por Lucilo Benítez se encargó de mi aprehensión. Una vez en Investigaciones me amenazaron constantemente y me pegaron con un tejuruguái al que llamaban Constitución”, relata.
Tanto él como Celsa Ramírez aseguran que los policías que fueron dados de baja recientemente conocen bien el paradero de varios de los detenidos que nunca más fueron vistos tras su aprehensión, porque ellos mismos participaron en sus desapariciones.
¿DÓNDE ESTÁN?
El informe final divulgado por la Comisión Verdad y Justicia, organismo creado para investigar hechos graves de violaciones a los derechos humanos desde 1954 hasta octubre de 2003, señala que, durante el gobierno de Stroessner, 336 personas fueron secuestradas y desaparecidas, más de 120.000 fueron víctimas de injusticias y casi 20.000 de ellas detenidas en forma ilegal.
Entre los nombres de desaparecidos que cita el documento se pueden leer los de Agustín Goiburú, Carlos José Mancuello Bareiro, Rodolfo Feliciano, Benjamín de Jesús Ramírez Villalba, Miguel Ángel Soler, Derlis Villagra y Antonio Maidana.