Finalmente, el calvario de las menores víctimas terminó en parte en el 2021, cuando el hecho salió a luz y el hombre fue denunciado e investigado por la Fiscalía, logrando la detención del ahora condenado y el alejamiento de sus víctimas.
El hombre fue denunciado y sometido a un juicio oral y público llevado a cabo en el Palacio de Justicia de Villarrica, Departamento de Guairá, donde un Tribunal de Sentencia decretó la condena de 22 años de pena privativa de libertad para el acusado, tras comprobarse su autoría durante el juicio.
La representante del Ministerio Público Marta Leiva investigó el caso y mediante las pruebas recolectadas durante la etapa investigada y presentadas durante juicio se logró probar que él abusó sexualmente de las niñas, se trata de dos hermanas y una prima, de entre 4 y 5 años cuando comenzaron los abusos.
Durante el proceso quedó probado que el hombre se aprovechó de la cercanía con la abuela de las niñas para someterlas durante 8 años.
El Tribunal de Sentencia estuvo presidido por el juez Ever Chamorro Duarte, e integrado por Ricardo Gómez y Paternio Vera.