El Observatorio del Ministerio Público expone las cifras correspondientes a las denuncias ingresadas a dicha institución entre los años 2020 y 2025, evidenciando un escenario altamente preocupante, ya que estos hechos pudieron haber derivado en casos consumados de feminicidio, de haberse concretado el plan de los agresores.
Con relación al hecho punible, la Fiscalía elaboró el perfil de la tentativa de feminicidio revelando datos relevantes sobre las víctimas, los agresores y los lugares donde ocurrieron los ataques, permitiendo identificar patrones de riesgo.
El análisis etario revela que el 36% de las víctimas tiene entre 30 y 59 años. Mientras que el 34% corresponde a mujeres de 18 a 29 años, muchas de ellas madres jóvenes.
El informe del Observatorio además resalta que el 3% de las víctimas son menores de 18 años, un dato especialmente alarmante.
Otro punto que destaca el documento es el parentesco de victimario con la víctima. En ese sentido, menciona que el 41% de los agresores eran parejas convivientes. Mientras que el 26% correspondían a ex parejas de las víctimas.
El reporte del Ministerio Público también identificó los meses, días y horarios más críticos, sobre el punto, detalla que los meses con mayor frecuencia de casos son diciembre, enero, febrero, mayo, agosto y setiembre.
Por otra parte, el informe señala que durante los días de calor se incrementan los episodios violentos, asociados en muchos casos al consumo de alcohol y sustancias prohibidas.
En ese sentido, se destaca que los días de ataques ocurrieron mayoritariamente los domingos y lunes, en mayor frecuencia en horas de la madrugada y mañana, con un 63 % de los hechos. Mientras que en hora de la tarde se reportaron en un 19% y en la noche en 18%.
Los registros de la Fiscalía mencionan que tipo de arma fueron las utilizadas por los agresores para concretar los ataques: En un 40% de los casos denunciados se utilizaron armas blancas, como cuchillos, puñales, machetillos, destornilladores u otros objetos punzantes. Mientras que en un 18 % se usaron armas de fuego y en un 16% se utilizaron las manos o incluso prendas de vestir y en un 5%, otros tipos de armas no especificadas.