La abogada Claudia Sanabria, comisionada del Mecanismo de Prevención de la Tortura (MNP), explicó que los adultos mayores (772.988 personas) representan el 13% de la población, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), una cifra en aumento por el fenómeno conocido como envejecimiento poblacional.
Alertó que toda la fuerza joven que hoy constituye el bono demográfico pasará a engrosar esta franja etaria en unos años más, principalmente hacia 2050, cuando los adultos mayores representarán cerca del 20% del total.
Realidad que golpea
Las visitas del MNP a hogares confirmaron la cruda realidad, no se piensa que el adulto mayor acceda a oportunidades de aprendizaje y a menudo, su rutina se basa en lograr la alimentación y el sueño. “La actividad más frecuente es ver la TV, y así pasan los días”.
Incluso, en estas residencias tienen horarios flexibles para las visitas de los familiares, pero a veces los familiares solo acuden para dejar una encomienda.
Y al ser invitados a pasar a verlos, responden que están apurados, que ya vendrán otro día. “Ese día nunca llega”, cuentan los cuidadores.
También, en la mayoría de los hogares, los adultos permanecen sin contacto casi con la comunidad, pese a que estudios e investigaciones señalan que la soledad disminuye el tiempo de vida, recordó la comisionada.
Un Estado ausente
“El principal desafío que enfrenta la persona adulta mayor es hoy la ausencia de políticas, prestaciones y servicios enfocados a esta etapa del ciclo vital”, puntualizó Sanabria.
Y lo grave, es que, cuando existe alguna iniciativa, otra vez se decide por ellos y no con ellos. “No es una cuestión aislada en Paraguay, sino que incluso la región latinoamericana enfrenta este desafío siendo que ha sido un continente eminentemente joven”, analizó.
El modelo de atención que se le da al adulto mayor es el de ser visto como un momento de retiro, de incapacidad, de imposibilidad.
Sanabria confirmó lo que poco se dice: “Las políticas públicas no han sido pensadas para la población de adultos mayores. Esto no es un azar, sino que responde a la débil presencia del Estado en todas las etapas del ciclo de vida de la persona”.
Asimismo, detalló que desde la evidencia científica se promueve y garantiza el envejecimiento saludable, el cual parte de la capacidad del adulto mayor como un principio rector, del reconocimiento de la posibilidad y de la integralidad en la atención a la persona, de ver al sujeto.
La atención que se les da debe ser desde una perspectiva de bienestar, que incluye políticas en salud, educación, vivienda, protección y recreación a lo largo de la vida de cada individuo.
Principales hallazgos en los monitoreos del Mecanismo
El MNP realiza visitas de monitoreo a Hogares de Adultos Mayores de todo el país, basadas en la situación de los adultos mayores, las denuncias sobre malos tratos o condiciones de vida y, en algunos casos, también priorizando establecimientos considerados buenos prestadores.
¿Qué se encontraron en las visitas?
- La mayor oferta de servicios se concentra en el sector privado con una débil estandarización de su calidad.
- La ausencia de integralidad en la atención a la persona, lo que comprende escasas actividades pensadas para este sector.
- Escaso respeto a su decisión y consentimiento; ordinariamente la familia toma las decisiones por ellos.
- Desinformación: no se brinda información directa a la persona adulta mayor.
- Historia de vida: no se mantiene viva la memoria a través de los registros y sistematización de los antecedentes personales, situacionales y familiares de la persona adulta.
- Cuidado no profesional: muchos cuidadores son personas sin formación y se requiere especialización para brindar atención pertinente en esta etapa de la vida.
- Olvidados: preocupa que las familias no visiten a sus adultos mayores. Pese a los esfuerzos, en las residencias las familias no mantienen los vínculos.
Atención en salud
Desde el MNP confirmaron que la mayoría de los adultos mayores no cuentan con seguro médico y con previsión para su jubilación.
La atención que reciben en los hogares varía mucho, ya que solo se cuenta con algún profesional de salud que realiza una inspección regular y no una atención especializada, lo que ya depende de los familiares que los llevan.
“Por ejemplo, para acceder a una consulta geriátrica se debe acudir con mucho tiempo de antelación al hospital público, permanecer varias horas de espera allí”, lamentó Claudia Sanabria, comisionada.
Y se complica más, para los adultos mayores sin movilidad, “dado que un adulto encamado o en silla de ruedas, difícilmente puede acceder a este tipo de servicios”, dijo.
También se descuida la atención a la salud mental, “un aspecto invisible”, que no se trabaja ni se considera importante.
Los servicios de oftalmología, odontología u otra prestación, ya no se encuentran accesibles a las personas, debido a una visión limitada sobre ellos. “Se piensa que, con una visita médica del clínico, todo está cubierto”, explicó la experta.
Los desafíos del Estado: “Para evitar tratos inhumanos y degradantes”
El MNP impulsa la implementación de políticas públicas que promuevan el envejecimiento saludable, visibilicen al adulto mayor como una persona con autonomía, establezca condiciones para tener servicios y prestaciones con estándares de derechos humanos, dijo Claudia Sanabria.
“La ausencia de estas condiciones genera vulneraciones y podrían configurarse en tratos inhumanos y degradantes hacia el adulto mayor, así también en situaciones críticas, podrían escalar hasta hechos de tortura”, expuso.
Ya hubo apertura en las instituciones responsables, y se busca obtener respuestas respetuosas con los adultos mayores, a fin de evitar el encierro principalmente.
Por último, la comisionada se dirigió a la ciudadanía: “La sociedad debe saber que los hogares deben ser una alternativa donde acude el adulto mayor por decisión propia en lo posible, y, cuando ello no sea viable, que se evalúe con el representante legal o curador, quien debe velar por su protección integral”, finalizó.