El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó anteayer con cortar el comercio con la Unión Europea luego de que el bloque propusiera a Canadá ser su primer “miembro asociado”, en medio de tensiones comerciales con Washington. “Creo que es ridículo”, declaró Trump al ser interrogado sobre el planteo de la UE.
“Si hacen eso, si considero que se trata de un acto hostil, impondré aranceles muy elevados o dejaré de comerciar con Europa”, advirtió.
Y agregó: “Si lo hacen de buena fe, está bien. Si lo hacen con mala intención, pondremos aranceles muy fuertes a Europa, lo que es una posibilidad”.
El discurso de Carney –ayer– tampoco se quedó corto en lo que podría interpretarse como alusiones a Estados Unidos y a Trump.
El economista y liberal canadiense lamentó “el uso del comercio como arma”, instituciones multilaterales “debilitadas”, aranceles y mecanismos financieros utilizados para “ejercer presión” o cadenas de suministro que “constituyen puntos débiles que pueden ser aprovechados”.
Carney aseguró durante su exposición que “no buscan el poder para dominar a los demás” sino “la resiliencia, para que nadie, absolutamente nadie, pueda controlar nuestros mercados abiertos, menoscabar nuestra soberanía, amenazar nuestra integridad territorial o socavar nuestras libertades, nuestras democracias y nuestro Estado de derecho”.
Más tarde, al ser preguntado por las amenazas de Trump, insistió en que la alianza “es en pro de un futuro mejor para nuestros ciudadanos. No es una reacción a otra cosa”.
“Los grandes objetivos de este alianza” se comenzarán a detallar durante la cumbre que tendrá lugar en Montreal en octubre. AFP/ EFE