Nuestra Justicia no se animó a demostrar lo obvio, conocido y reconocido por todos, incluido el propio Rivas que, en realidad, nunca cursó la carrera de Derecho y, por lo tanto, carecía de validez su matrícula y el ejercicio de cargos y representaciones que solo un abogado podría ejercer. Es un fiasco y un escándalo para el Congreso que lo nombró en mayoría para que lo representara en el JEM para jueces y fiscales que fueron investigados y sancionados por él, para la universidad y sus autoridades que firmaron en el título falso, para el MEC con Petta que no paró en su momento la convalidación y para fiscales y jueces que acabaron con su “sobreseimiento definitivo”.
En realidad, Rivas de momento, solo confirma el grado de degradación de las instituciones, la mentira de las organizaciones de Educación Superior, el sometimiento de la Justicia y la caradurez de varios de sus protagonistas. Rivas, en definitiva, es solo la representación de un país que abandonó la decencia, la legalidad y las mínimas formas en el ejercicio de las normas en democracia.
El fallo degrada a la Corte que le había retirado la matrícula y que ahora deberá enfrentar la casación en el caso del afectado. Se inhibirán todos, quizás, y el caso superará su resolución el tiempo de este Congreso. Una humillación más para la democracia y una degradación buscada por quienes están detrás de Rivas y quienes desean acabar con lo poco que queda del Estado de derecho. Los que lo manipulan por razones que, alguna vez, lo sabremos, usan su caso para demostrar hacia adentro y hacia afuera quienes mandan en este país. Han sacado del Senado de manera ilegal, sin los votos requeridos, a la que denunció el título falso: Kattya González y no se detuvieron ahí. Fueron a por los demás como el juez Vera Navarro que en vísperas de su jubilación firmó el sobreseimiento definitivo en un aberrante fallo y es probable que lo premien con alguna Embajada o Asesoría Jurídica en una binacional. Ellos quieren que sepamos que aunque parezca burdo y degradante lo que hacen eso no les importa. Quieren que el impacto que causan sea un antídoto que supere la vergüenza y el asombro para convertirse en mofa y parálisis. Solo algunos miembros de abogados expresaron su repudio. Fuerte y claro los del Alto Paraná, tibios los de Asunción, valiente como siempre la abogada Esther Roa y mudos como cómplices las universidades, el MEC, Aneaes, Cones y cuántas instituciones que debieran velar por la Educación Superior. Rivas, oriundo de María Auxiliadora (Itapua), dijo que estudió en Pedro Juan Caballero, Luque y Ciudad del Este, pero en varias de esas filiales no tenían la carrera de Derecho, aunque no le importó a él ni a los que lo apoyan. Quieren que sea burdo y cachafaz. La Fiscalía, sospechosa de no acusar en tiempo, le cayó la defensa del senador que los tiempos habían prescriptos, pero con eso no deja que el ejercicio de abogado haya sido ilegal. Por el contrario, lo confirma. Pornográficamente, la Justicia lo puede sacar del pleito, pero no puede probar ni legal ni fácticamente que sabe de derecho. Rivas es una síntesis de la decadencia como en los tiempos de la Roma de Calígula que había nombrado cónsul a su caballo. Aquí lo nombraron juez de jueces para que sepamos que el poder político no tiene límites, que no estamos en un Estado de derecho y que estas acciones no tienen costo. La idea es reflejar la decadencia más profunda para que nadie dude del país en que vivimos. El poder político con Rivas se sacó la careta y no se anda con dobleces. Su caso es un mensaje claro. “Con los nuestros no se metan”, si estudian para abogados ya saben cómo se hace Justicia en este país, no duden los opositores que se si nos enfrentan por casos como estos los sacaremos del juego así que sométanse o den la apariencia para saberse sometidos.
Rivas es nuestra conciencia tardía y eso fue lo que el poder nos quiso recordar con su caso. Humillarnos, mofarse y reírse de nosotros. El título de este cuadro es pasión y muerte de la Justicia. Quizás no definitivamente, pero de momento es un cuadro de crucifixión pleno. Queda buscar la resurrección en este día de Pascua porque este camino al Gólgota viene siendo muy largo, extenuante y doloroso.