Durante un recorrido que realizó días pasados, Bernal constató que en la Capital decenas de registros de alcantarillado están sin tapas. Se presume que las mismas son sustraídas por personas adictas a las drogas, quienes venden el metal.
El presidente señaló la posibilidad de realizar una compra limitada de tapas de material de plástico reciclado, capaz de soportar hasta 36.000 kilos de carga, dentro de un plan piloto que inició en la fecha.
Bernal explicó que estas tapas se caracterizan por su durabilidad, resistencia, amigables con el medioambiente y con un costo considerablemente inferior al de las tapas de hierro.
Actualmente, la empresa estatal lleva adelante la reparación intensiva de unos 150 caños rotos al día, como parte de las acciones con las que se busca reducir las pérdidas operativas.