La Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, concretada ayer en Paraguay, dejó una agenda dominada por tres ejes específicos: El fortalecimiento de la integración regional, la apertura a nuevos mercados y la seguridad frente al crimen organizado.
Los presidentes de Brasil, Uruguay, Chile y Ecuador coincidieron en la necesidad de modernizar el bloque, aunque cada uno puso el foco en prioridades diferentes, desde el combate al narcotráfico hasta el fortalecimiento del Fondo de Convergencia y la expansión de los acuerdos comerciales.
CRIMEN ORGANIZADO. Uno de los temas que ganó protagonismo fue la seguridad regional. El presidente de Chile, José Antonio Kast, advirtió que el crimen organizado y el narcotráfico se han convertido en una amenaza común para Sudamérica y sostuvo que ningún país puede enfrentar el problema de manera aislada.
En esa línea, llamó a fortalecer la cooperación regional para combatir las organizaciones criminales y mejorar los mecanismos de control fronterizo y de intercambio de información. “El verdadero terremoto es el crimen organizado”, expresó.
En ese mismo sentido, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, alertó sobre la expansión del narcotráfico y las redes del crimen transnacional en la región. Planteó que la seguridad debe convertirse en un eje prioritario de la integración sudamericana y propuso profundizar la cooperación entre los países del Mercosur para enfrentar a las organizaciones criminales que operan más allá de las fronteras nacionales.
“En mi país tomamos la decisión de enfrentar al narcoterrorismo con toda la fuerza del Estado, pero esta es una guerra que ningún país puede pelear solo, los carteles buscan destruirn nuestra democracia y nuestra libertad”, sostuvo.
FOCEM. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ratificó el compromiso de su país con la reducción de las asimetrías dentro del bloque y anunció que Brasil aportará 100 millones de dólares anuales al Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (Focem), con el objetivo de financiar proyectos de infraestructura y desarrollo en los países miembros de menor tamaño económico.
La medida fue interpretada como un respaldo a los reclamos planteados por Paraguay durante la cumbre.
Además, Lula defendió la profundización de la integración regional y la ampliación de la agenda comercial del Mercosur.
Por su parte, el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, sostuvo que el Mercosur debe consolidarse como un bloque “abierto al mundo”, capaz de generar beneficios concretos para sus ciudadanos.
El mandatario uruguayo abogó por acelerar las negociaciones comerciales con nuevos socios estratégicos y remarcó que la integración debe traducirse en mayores oportunidades de empleo, inversión y crecimiento para la región, evitando que el bloque quede rezagado frente a los cambios de la economía global.
Las intervenciones de los mandatarios coincidieron con las decisiones adoptadas por la cumbre, que incluyeron el lanzamiento de las negociaciones para un acuerdo de asociación económica con Japón, el avance de las conversaciones con Canadá y otros socios estratégicos, además de la aprobación de declaraciones sobre la preservación del orden democrático en Bolivia, la solidaridad con Venezuela tras los recientes terremotos y el tradicional respaldo a la posición argentina sobre las Islas Malvinas.
COMPROMISOS
Crimen organizado. Presidentes coinciden en que es una amenaza que no se puede enfrentar de forma aislada.
Fondeo. Brasil aportará USD 100 millones anuales al Focem para financiar proyectos.
Apertura. Plantean que se consolide al bloque abierto al mundo.