EFE
Las últimas precipitaciones acumularon un monto de 50 milímetros en el departamento paraguayo de Misiones y en el vecino departamento argentino del mismo nombre, mientras que en las cuencas baja y media del río Iguazú, un tributario del Paraná, la lluvia dejó un promedio de 40 milímetros, según un comunicado.
En consecuencia, la entidad prevé que los caudales de los ríos Paraná e Iguazú se mantendrán en valores altos.
Tampoco espera grandes oscilaciones en el nivel del Paraná a su paso por la localidad argentina de Ituzaingó, marco referencial hidrométrico de la zona cercana a Yacyretá, que hoy fue de 4,10 metros.
La crecida del Paraná esta semana está afectando especialmente a la ciudad paraguaya de Ayolas, donde hay unos 3.900 damnificados por las inundaciones, a los que las autoridades de la presa están asistiendo con carpas y ollas populares, según informó hoy la entidad binacional.
Otros de los pasos más castigados corresponden al departamento paraguayo de Ñeembucú, en el que confluyen el Paraná y el Paraguay.
Aquí los damnificados actuales se unen a las más de 40.000 personas que todavía no se han recuperado de las inundaciones provocadas por las intensas lluvias de los últimos dos meses.
La ciudad de Asunción, la capital del país, es la más dañada por la subida del Paraguay, que ha dejado un saldo de 58.300 evacuados, según los últimos datos oficiales.