La Dirección General de Vigilancia de la Salud (DGVS), dependiente del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, informó que se está desarrollando una investigación epidemiológica y sanitaria ante la confirmación de cuatro casos de botulismo de origen alimentario, todos en adultos, presuntamente asociados al consumo de alimentos en un establecimiento comercial de la ciudad de Asunción.
Luego de la notificación de los casos por parte de equipos donde están ingresados los pacientes, se activaron protocolos de manejo clínico, diagnóstico, investigación epidemiológica, monitoreo y verificación sanitaria, en coordinación con la Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria (Dinavisa) y el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) y el Laboratorio Central de Salud Pública (LCSP).
Se llevaron adelante tareas de inspección, trazabilidad, toma de muestras y análisis técnico, además de procedimientos sanitarios y administrativos establecidos conforme a las competencias de cada institución interviniente.
📍 Botulismo alimentario: se confirman casos en el país
— Vigilancia de la Salud (@vigisaludpy) June 1, 2026
Los casos se dieron por exposición común al consumo de alimentos contaminados. Un caso continúa en estudio, a efectos de determinar el origen de la contaminación.
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Asimismo, se llevó adelante un seguimiento epidemiológico y el acompañamiento clínico a las personas afectadas, quienes reciben atención especializada en cuidados intensivos y en sala de internación común.
El botulismo alimentario se trata de una enfermedad poco frecuente que suele producirse por el consumo de alimentos contaminados con una toxina producida por la bacteria anaerobia Clostridium botulinum y ocurre generalmente al consumirse alimentos mal conservados o envasados sin los cuidados térmicos necesarios para destruir las esporas, donde la toxina ya se formó y se acumuló dentro del recipiente.
Los síntomas aparecen entre 12 a 36 horas después de la ingesta del alimento contaminado y en algunos casos días después.
Entre los síntomas, presenta una parálisis flácida descendente, problemas en la vista, dificultades para hablar o tragar, boca marcadamente seca, debilidad en el cuerpo, etc.