Sin embargo, en la lista que heredara del gobierno anterior, todavía falta designar embajador ante la República de Cuba, ya se avecinan nuevos desafíos para el Ejecutivo que tendrá que barajar de nuevo candidatos para llenar vacancias que surgirán como consecuencia de que un grupo de diplomáticos se acogerá a la jubilación o debe regresar al país en función de que ya alcanzaron el máximo de 6 años de permanencia en el servicio exterior, como estipula la Ley N° 6935/22.
En tales situaciones se encuentran los embajadores Ceferino Valdez (Turquía); Gloria Yrene Amarilla (México); Juan Ignacio Livieres (Sudáfrica); María Adoración Amarilla, cónsul general en Curitiba (Brasil); Luis Fernando Ávalos, cónsul general en San Pablo (Brasil). Terumi Matsuo, embajadora en Bolivia, tendrá la edad para jubilarse en marzo 2025, pero en diciembre que viene ya completará 6 años en el exterior.
Valdez, por su parte, ya cuenta con edad para retirarse y en diciembre también cumplirá 6 años en Turquía, por lo que, por partida doble debe dejar el cargo.
“El periodo de servicio en el exterior de los funcionarios del Servicio Diplomático y Consular deberá ser de hasta 6 (seis) años continuados, sea en un mismo país o en más de uno. Salvo que por disposición fundada del Poder Ejecutivo sea convocado al servicio local antes del plazo establecido en el presente inciso”, dice el inciso B, artículo 20 de la Ley 6935.
Para dinamizar el escalafón diplomático es fundamental que los que alcanzan 65 años pasen a retiro, de lo contrario no ceden lugar para el ascenso a los cuadros de funcionarios de rangos menores como ministros, consejeros y secretarios. En octubre se reunirá la Junta de Calificaciones que decide los ascensos.