La ausencia, por segunda vez consecutiva, del ex presidente de Bolivia Evo Morales en su programa dominical de radio generó dudas sobre su paradero, pues mientras sus allegados dicen que “está a buen recaudo” en algún lugar de la “patria grande”, el Gobierno asegura que no hay un registro de su salida “oficial” del país.
Morales (2006-2019) permanece en la zona central del Trópico de Cochabamba desde octubre de 2024, cuando se conoció sobre una investigación en su contra por un caso de trata agravada de personas en el que está acusado por la Fiscalía de haber tenido una relación con una menor de edad con quien supuestamente tuvo un hijo cuando era presidente.
El Trópico de Cochabamba es una de las principales zonas cocaleras en la región central de Cochabamba y es el bastión sindical y político del ex presidente, cuyos seguidores están atrincherados con palos, piedras y con una vigilia permanente allí para evitar su detención.
En los últimos años, Morales ha conducido todos los domingos un programa de radio desde esa zona cocalera, en la radio Kawsachun Coca, que pertenece a las federaciones de productores de hoja de coca que el ex mandatario lidera desde hace unas tres décadas.
Hace dos semanas, el ex gobernante no estuvo en el programa y entonces uno de sus allegados explicó que Morales había contraído dengue.
Este pasado domingo el ex presidente tampoco asistió al programa y lo reemplazó el dirigente cocalero y ex senador Leonardo Loza, quien luego explicó en un video que Morales “está a buen recaudo” y que “se encuentra muy bien en algún rinconcito de la patria grande”, como llaman los sectores de la izquierda boliviana a Latinoamérica.
El fiscal general del Estado, Roger Mariaca, sostuvo que “está vigente una orden de aprehensión” contra Morales que “tendría que ser ejecutada por la Policía” y que esa institución también debería hacer las labores de inteligencia para conocer su ubicación exacta. EFE