LA PAZ
El presidente boliviano, Rodrigo Paz, anunció la eliminación del subsidio del diésel en Bolivia, que desde ayer pasó a cotizarse según el mercado internacional y anunció una serie de medidas económicas para contrarrestar el efecto de dicha medida en la economía.
“Hemos tomado la decisión de que desde hoy (por ayer) el diésel nos costará lo mismo que nos cuesta comprarlo afuera. No podemos comprar caro para vender barato para que unos cuantos se lo roben”, afirmó el mandatario en un mensaje grabado emitido por televisión nacional.
Este reajuste eleva el precio del diésel de 9,80 bolivianos (1 dólar) a 17,95 bolivianos (1,83 dólares). Aunque el costo de dicho combustible tenía desde el 17 de agosto el precio ajustado únicamente para los “grandes consumidores”.
Paz anunció que los recursos de Bolivia “ya no serán usados para esta subvención”, sino que se destinarán a la construcción de infraestructura pública como escuelas, hospitales y carreteras.
Asimismo, dijo que 2,9 millones de personas recibirán un nuevo pago del bono del Programa Extraordinario de Protección y Equidad (PEPE) y que el Gobierno destinará 800 millones de bolivianos (81,6 millones de dólares) en créditos en condiciones preferenciales para transportistas de carga pesada, gremiales, artesanos y comerciantes minoristas.
Esto también se aplicará al sector productivo, con un interés anual del orden del 6%.
Paz anunció el incremento del bono para escolares, que actualmente es de 200 bolivianos (20,4 dólares), a 300 bolivianos (30,1 dólares), mayores facilidades para que las familias accedan a un crédito de vivienda social y comprometió el apoyo del Ejecutivo a los Gobiernos regionales para “readecuar sus finanzas”.
También añadió que se eliminará el impuesto para bienes de importación “destinados a actividades productivas como insumos, semillas, drones, genética, herramientas, equipos, bienes de capital y plantas industriales”, junto a otras medidas.
“Con esta decisión garantizamos el abastecimiento permanente del diésel para todos 24 horas, 7 días a la semana, garantizando el combustible”, remarcó Paz.
Evo: Es un “castigo” a los productores
El ex presidente de Bolivia Evo Morales (2006-2019) cuestionó ayer la decisión del Gobierno de Rodrigo Paz de retirar la subvención del diésel y emparejar su costo al mercado internacional, por lo que advirtió que la medida descarga el peso del ajuste contra los productores del campo.
“Con diésel caro, insumos inaccesibles y una amenaza climática como El Niño, el Gobierno eligió descargar el peso del ajuste sobre quienes trabajan la tierra”, escribió Morales en la red social X.
El ex mandatario consideró que el retiro del subsidio al diésel “debía debatirse con seriedad” mediante la planificación de “políticas de protección a los sectores más vulnerables y cuidando la producción”.
“No les importa que los pequeños productores no sepan de dónde sacar plata para comprar combustible, fertilizantes y otros insumos”, añadió Morales.
El político dijo que el Gobierno optó por ampliar el estado de excepción, aprobado el miércoles último por otros 90 días, “para imponer el diéselazo final” antes de la siembra de verano y que “lo realmente difícil” está por venir “cuando el hambre arrase y los alimentos falten”.
“Qué fácil es obedecer al FMI desde un escritorio”, criticó. EFE