El regreso de Ricardo Montaner a Paraguay tuvo el tono de esos encuentros largamente esperados. La noche del pasado 6 de junio, el artista se presentó en el Jockey Club Paraguayo de Asunción como parte de su gira mundial El Último Regreso Tour 2026, ante miles de personas que transformaron el concierto en una celebración de recuerdos, emociones y canciones que atraviesan generaciones.
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Tras varios años alejado de los escenarios, una de las voces más reconocidas de la música en español volvió con una propuesta que funciona como una declaración de amor hacia su público. Más que una gira, “El Último Regreso” se presenta como una renovación de votos entre el artista y quienes lo han acompañado a lo largo de cuatro décadas de trayectoria.
Pasadas las 21:30, Montaner apareció en escena vestido con smoking negro y camisa blanca. La puesta incluyó visuales de gran despliegue, una banda sólida y un repertorio pensado para recorrer los momentos más emblemáticos de su carrera. Los primeros acordes de Yo Que Te Amé marcaron el inicio de una velada que continuó con clásicos como Será, Adónde Va El Amor, Castillo Azul, El Poder De Tu Amor y La Cima Del Cielo, recibidos con entusiasmo por un público que no dejó de acompañarlo.
Uno de los momentos más distendidos de la noche llegó cuando recordó una anécdota de su última visita al país. Entre risas, contó que una señora le había reclamado al finalizar aquel concierto porque no interpretó todas las canciones que esperaba escuchar y que incluso le pidió la devolución de su entrada. Esta vez, relató, la invitó nuevamente al espectáculo y ella le acercó una extensa lista con los temas que deseaba escuchar.
El repertorio también incluyó El Último Regreso, el sencillo que da nombre a la gira, además de una versión de Volver y una serie de medleys que reunieron canciones como Solo Con Un Beso, Quisiera, Ojos Negros y La Chica Del Ascensor. A ellas se sumaron otros temas infaltables como Soy Feliz, Cachita, Vamo Pa’ La Conga, Bésame y Me Va A Extrañar, en una noche donde el recorrido musical pareció no dejar pendientes.
Para el cierre, Montaner eligió Déjame Llorar. Con el Jockey Club de pie y cantando junto a él, la canción puso el punto final a una noche marcada por la nostalgia, el reencuentro y la vigencia de un artista que sigue ocupando un lugar especial en la memoria sentimental de su público.