17 jun. 2026

Reino Unido vetará la entrada a trabajadores poco cualificados y condenados

Tras el Brexit, el Reino Unido implantará un estricto sistema para restringir la inmigración que limitará la entrada de trabajadores europeos poco cualificados o con escasos conocimientos de inglés, y permitirá expulsar a los que sean condenados a penas de cárcel inferiores a un año.

Boris Jhonson

El primer ministro británico, Boris Johnson, firmando el acuerdo de salida del Reino Unido de la UE.

Foto: @BorisJohnson.

La ministra del Interior, Priti Patel, presentó este lunes ante el Parlamento británico un documento de 130 páginas en que se recogen los requisitos que deberán cumplir aquellos que lleguen al Reino Unido a partir del 1 de enero de 2021.

Entonces se dará por finalizado el periodo de transición y la salida efectiva de la Unión Europea significará el fin de la libertad de circulación para ciudadanos comunitarios, que pasarán a ser evaluados con el mismo sistema que habilita la residencia de emigrantes de otras partes del mundo.

El Gobierno del conservador Boris Johnson diseñó un plan en el que aquellos que deseen vivir y trabajar en el Reino Unido deben ganar 70 puntos, que se otorgarán por contar con una oferta de trabajo de un empleador certificado, tener un nivel acreditado de inglés y ganar más de 25.600 libras (28.400 euros) anuales.

Además, los candidatos que opten a empleos en sectores de “escasez de ocupación”, como la enfermería y la ingeniería civil, podrán obtener puntos extras.

El sistema alentará la llegada no solo de científicos e ingenieros, sino también de trabajadores del mundo del arte, especialmente si llegan respaldados por organismos como la Royal Society, la Royal Academy of Engineering o el Arts Council England.

Lea más: Johnson permite regreso al trabajo y salidas con precaución en Inglaterra

Este grupo tendrá facilidades para obtener un visado especial que se otorgará de forma más rápida (en un periodo de tres semanas) y con un coste menor, a fin de incentivar, específicamente, la llegada de personal sanitario, lo que no incluirá a cuidadores profesionales, detalló el Ejecutivo.

El objetivo, según afirmó Patel, es alentar a los empleadores a “invertir” en trabajadores británicos, y al mismo tiempo “atraer a los mejores y más brillantes de todo el mundo”.

“En un momento en el que un mayor número de personas en todo el Reino Unido está buscando trabajo, el nuevo sistema basado en puntos alentará a los empleadores a invertir en la fuerza laboral nacional, en lugar de depender simplemente de mano de obra extranjera”, dijo la titular de Interior.

El Partido Laborista, primero de la oposición, afirmó que va a examinar las propuestas “con mucha atención”, y criticó que el Ejecutivo haya presentado el plan “de forma apresurada”, “con muy pocos detalles” y “en medio de una pandemia global”.

Ni poco cualificados ni condenados

En el nuevo plan, que se divulgó de forma preliminar en febrero antes de decretarse el confinamiento por la Covid-19, no se contemplan rutas migratorias para personas que lleguen sin una oferta laboral o bien aspiren a trabajar como autónomos en el Reino Unido.

Se considerará trabajador poco cualificado a aquel que no cumpla el salario mínimo requerido, lo que ha generado preocupación en el sector agrícola y asistencial, la construcción y la hostelería, donde actualmente trabajan muchos ciudadanos de la UE, especialmente recién llegados.

De acuerdo con el nuevo sistema, cualquier persona que haya sido sentenciada a un año o más de prisión tendrá la entrada vetada y, en caso de residir ya en el Reino Unido, “debe ser considerada para deportación”, incluso si su pena es inferior a los doce meses, cuando se considere un peligro para la seguridad ciudadana.

“Como parte del sistema basado en puntos, se adoptará un enfoque robusto y consistente para aplicar los umbrales de criminalidad del Reino Unido a la denegación de entrada, permiso para permanecer en el Reino Unido, deportación y exclusión a ciudadanos de la UE y no pertenecientes a la UE”, recoge el documento.

Nota relacionada: ¿Qué cambiará con el brexit a partir de esta medianoche?

Respecto al visado para estudios, señala que todavía se está perfeccionando, pero se contempla que, a partir del próximo verano, los estudiantes internacionales puedan quedarse un mínimo de dos años después de terminar su formación, para lo que deberán ganar al menos 20.480 libras (22.700 euros) al año, una excepción que puede aplicarse también en la educación y la sanidad.

Johnson se mostró confiado en que la limitación de llegadas no dejará sin trabajadores a los servicios sociales, que se nutren en gran medida de mano de obra extranjera.

“No lo olviden, una de las cosas asombrosas que hemos visto en los últimos meses es que, en realidad, hay más ciudadanos de la UE, estoy orgulloso de decir, viviendo y trabajando en este país de lo que pensábamos”, dijo el premier, que, durante su hospitalización por la Covid-19 el pasado abril, recibió los cuidados de dos enfermeros inmigrantes: una neozelandesa y un portugués.

“Aunque, por supuesto, vamos a retomar el control y estamos controlando nuestro sistema de inmigración, no vamos a simplemente cerrar las puertas y detener a nadie que venga a este país”, destacó.

Los 3,4 millones de comunitarios que actualmente viven en el Reino Unido deben presentar una solicitud para obtener un permiso de residencia -que es indefinido si llevan más de cinco años en el país- como requisito legal para permanecer en él tras el divorcio de Bruselas.

Más contenido de esta sección
El Louvre, en crisis desde el espectacular robo de octubre, está “al límite” y necesitará invertir grandes sumas para renovar sus vetustas infraestructuras, afirmó este miércoles el presidente del museo más visitado del mundo.
El papa León XIV expresó este miércoles su dolor por la guerra en Ucrania “que se extiende” y sigue causando “tantas víctimas inocentes, rescatistas asesinados e iglesias y lugares del patrimonio cultural devastados por las llamas” y pidió vías de diálogo.
Familiares de las víctimas en las protestas antigubernamentales de finales de 2022 y 2023 en Perú rechazaron el virtual triunfo de la derechista Keiko Fujimori en las elecciones presidenciales, pues aseguraron que, además de ser “hija de un dictador”, ha blindado a los responsables de las muertes de sus allegados.
La próxima audiencia del presidente depuesto de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores, prevista para el 30 de junio, fue aplazada hasta el 22 de julio, según solicitó el fiscal federal para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton.
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, declaró el martes un nuevo estado de excepción en 10 de las 24 provincias de su país ante un incremento de la violencia de grupos narcos.
Los precios del petróleo continuaban a la baja el martes ante la perspectiva de un retorno a la normalidad en los flujos petroleros por el anuncio del acuerdo para poner fin a la guerra entre Estados Unidos e Irán.