Regulada
Los usuarios del transporte público en el Paraguay nunca han sido una prioridad para las autoridades. Sus quejas, reclamos y sus necesidades no figuran en la agenda de ningún político como tampoco en la de ninguna autoridad electa. Es por eso que las personas que utilizan el transporte público siguen siendo víctimas de las reguladas y también del mal estado de las unidades, particularmente de los buses diferenciados que cobran un pasaje más elevado. Necesitamos políticos que trabajen por el bien común y no solo por sus intereses.
Se colocan en fila y aguardan su turno. La repartija les tocará indefectiblemente. Lo saben de antemano: Llegado el momento, encienden motores, preparan la garganta y se activa el automático, traducido en exigencias y amenazas varias, con mayor o menor decibel en el grito de reclamo.
Miles de ciudadanos deben pasar por penurias todos los días para llegar hasta sus lugares de trabajo o a sus hogares. A pesar de que las autoridades y empresarios niegan las reguladas en el transporte público, la percepción en las calles es diferente.
Desde el Viceministerio de Transporte dieron a conocer las mediciones del Centro de Control y Monitoreo sobre las frecuencias de buses en el área metropolitana, con lo que sostiene que no hay regulada de colectivos como lo vienen denunciando los pasajeros.
Las permanentes reguladas o escasez de buses públicos ponen en aprietos a miles de usuarios todos los días. Una problemática que lleva meses y no tiene solución.
Las denuncias ciudadanas por reguladas continúan, a pesar de que las empresas normalizaron el trabajo en pandemia. La escasez de unidades de transporte público se volvió a resentir desde hace un par de días.
Víctor Sánchez, viceministro de Transporte, anunció que desde setiembre comenzarán con los controles del intervalo de tiempo entre un colectivo y otro.
La mesa de estudio de tarifa técnica del pasaje no pudo concluir sus deliberaciones por el enojo del sector transportista. No obstante, el Gobierno reafirmó que el precio del pasaje no subirá.