Rosalía Ciciolli
La ganadería paraguaya atraviesa uno de los procesos de transformación más importantes de las últimas décadas. Aunque los últimos registros muestran señales de estabilización del rodeo bovino e incluso un leve crecimiento del stock nacional, referentes del sector coinciden en que el desafío de fondo sigue vigente: cómo recuperar el hato ganadero perdido en los últimos años y construir un modelo sostenible para el futuro.
La discusión ya no gira únicamente en torno a cuántos animales tiene Paraguay, sino sobre qué condiciones económicas, productivas y sanitarias necesita el país para volver a crecer de manera sostenida.
Los datos oficiales muestran un escenario mixto. Según el cuadro “Hato Ganadero por Departamento”, elaborado por la Cámara Paraguaya de la Carne (CPC), en base a cifras de Senacsa, Paraguay cerró 2025 con 12.830.123 cabezas bovinas, registrando un crecimiento del 1,3% respecto al año anterior.
Sin embargo, el crecimiento todavía aparece lejos de los máximos históricos alcanzados por el país y se produce luego de varios años marcados por reducción del stock, sequías severas, caída de rentabilidad y salida de productores del sistema.
Actualmente, la Región Oriental concentra 7 millones de cabezas, equivalentes al 54,6% del rodeo nacional, mientras que el Chaco reúne 5,82 millones de animales, representando el 45,4% del total.
La evolución territorial del stock refleja una reconfiguración estructural de la ganadería paraguaya. Entre 2006 y 2025, la Región Occidental pasó de 3,67 millones a 5,82 millones de cabezas, impulsada principalmente por Boquerón y Alto Paraguay, mientras que la Región Oriental muestra una dinámica más estable y madura.
Desde la Cámara Paraguaya de la Carne sostienen que el modelo de expansión basado únicamente en incorporación de tierras llegó a un límite y que el crecimiento futuro dependerá cada vez más de la productividad. “La recuperación del hato pasa por recomponer la rentabilidad del negocio”.
Uno de los análisis más duros sobre la situación actual fue realizado por Federico Maisonnave, directivo de la Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (Appec), quien aseguró que Paraguay carece hoy de una estrategia nacional clara para recuperar el rodeo bovino. “No existe un plan nacional para recuperar el hato. Nadie lo ha planteado. No hay una estrategia definida”, afirmó.
Para Maisonnave, el principal problema del sector es la pérdida de rentabilidad. “El principal problema del hato ganadero ha sido la rentabilidad del negocio. Si no hay renta, no hay negocio”, sostuvo.
El dirigente explicó que las prolongadas sequías redujeron productividad, deterioraron pasturas y obligaron a muchos productores a liquidar animales en condiciones desfavorables.
A esto sumó una fuerte crítica a la relación comercial dentro de la cadena cárnica.
“La industria aprovechó esa sequía y la fuerte posición de venta de los productores. Bajó los precios porque tenían un abastecimiento por arriba de la media”, señaló.
Según Maisonnave, el resultado fue una fuerte caída de la capacidad de inversión y la salida de aproximadamente 20.000 productores del sistema ganadero.
En cuanto a las medidas necesarias para recuperar el hato, insistió en que la prioridad debe ser reconstruir la rentabilidad. “Si no corregimos la variable rentabilidad, cualquier otra medida va a ser insuficiente”, advirtió.
El dirigente sostuvo que Paraguay necesita previsibilidad de precios, condiciones económicas más estables y señales claras que vuelvan a incentivar la retención de vientres y la inversión en cría.
También mencionó la importancia de mejorar el contexto macroeconómico, especialmente respecto al tipo de cambio. “El guaraní se apreció frente al dólar y el productor hoy recibe alrededor de un 18% menos en moneda local”, afirmó.
“El hato seguirá bajando si no hay previsibilidad”
Desde la Asociación Rural del Paraguay (ARP), el presidente del gremio, Daniel Prieto, también manifestó preocupación respecto al futuro inmediato del rodeo bovino nacional. “El hato va a seguir bajando. Es una realidad por la pérdida de atractivo y de rentabilidad en el negocio”, afirmó durante el Forbes Ganadería Summit.
Según explicó, la recuperación del stock no será inmediata y dependerá de cambios estructurales que devuelvan confianza al productor.
“El productor necesita previsibilidad y recibir un precio justo. Sin eso, es muy difícil pensar en recuperar el hato ganadero”, remarcó.
Prieto sostuvo que la falta de rentabilidad afecta directamente las decisiones de inversión de largo plazo, especialmente en un negocio con ciclos biológicos extensos como la ganadería.
En paralelo, defendió la continuidad de la vacunación contra la fiebre aftosa como base del posicionamiento sanitario paraguayo. “No vemos beneficios comerciales si dejamos de vacunar. Este proceso debe ser responsable y basado en criterios técnicos”, expresó.
Según el dirigente, cualquier señal de inestabilidad sanitaria podría afectar mercados internacionales y profundizar la incertidumbre dentro del sector. “Primero necesitamos un diagnóstico exacto del hato”.
Entretanto, el presidente de la Comisión de Carne de la ARP, Mario Balmelli, explicó que el gremio ya comenzó a trabajar en estudios técnicos para construir un diagnóstico más preciso sobre la situación ganadera del país. “La ARP inició estudios junto al CEA y profesionales especializados para obtener indicadores precisos y contar con una perspectiva exacta de la situación del hato ganadero nacional”, señaló.
Según explicó, el objetivo es identificar dónde se concentran los rodeos de cría y cuáles son las estrategias más eficientes según cada región. “No es igual mejorar índices reproductivos en campos de Ñeembucú que en Alto Paraguay”, indicó.
Balmelli sostuvo que cualquier estrategia de recuperación deberá construirse conjuntamente entre el sector privado y las instituciones públicas. Además, consideró fundamental avanzar hacia un modelo que combine rentabilidad y financiamiento acorde al ciclo biológico ganadero. “Cualquier iniciativa necesita rentabilidad y también financiación adecuada”, afirmó.
Producción sigue estable pese a reducción
Desde el sector industrial, el presidente de la Cámara Paraguaya de la Carne, Juan Carlos Pettengill, sostuvo que la reducción del hato no impactó directamente sobre la producción frigorífica. “La faena hace años se mantiene estable entre 2,2 y 2,3 millones de cabezas anuales”, explicó.
No obstante, reconoció que Paraguay enfrenta desafíos importantes vinculados a productividad y eficiencia reproductiva. “Debemos mejorar la tasa de nacimiento. Con los precios actuales del ternero, la rentabilidad incentivará una mayor cría”, señaló.
Pettengill también destacó el contexto internacional favorable para la carne bovina paraguaya, especialmente por la situación de Estados Unidos, que redujo su stock ganadero y aumentó sus importaciones. “Estados Unidos sale a comprar al mundo y eso sostiene precios altos a nivel internacional”, afirmó.
Sin embargo, reconoció que los costos logísticos y el aumento del combustible generan presión sobre toda la cadena productiva.
En relación con el mercado interno, indicó que el sector trabaja con el Gobierno en mecanismos para contener el impacto sobre el consumidor local. “El crecimiento del hato debe ser gradual y sostenible”
la retención de vientres será fundamental
Desde el sector público, el presidente del Senacsa, José Carlos Martin, transmitió una visión más optimista respecto a la evolución reciente del rodeo bovino. Según explicó, la última campaña de vacunación contra la fiebre aftosa mostró una disminución mínima de apenas 0,04%, equivalente a unas 53.000 cabezas menos respecto al periodo anterior. “El resultado es muy positivo, porque se esperaba una disminución importante del hato, pero finalmente fue mínima”, afirmó.
Martin destacó especialmente el incremento registrado en categorías vinculadas a la reposición, como terneros y vaquillas. Además, consideró clave la reducción de la faena de hembras como señal de recuperación. “Son señales importantes de que el hato repuntará, aunque no será de manera inmediata, sino progresiva”, sostuvo.
El titular del Senacsa explicó que la retención de vientres será uno de los principales mecanismos para recomponer gradualmente el stock nacional. No obstante, advirtió que Paraguay no debe repetir modelos de crecimiento acelerado del pasado. “Un crecimiento de un millón de cabezas por año no es sostenible. El crecimiento tiene que ser gradual y ordenado”, señaló.
Martin también destacó que el país continúa avanzando en apertura de mercados internacionales y productos con mayor valor agregado, como parte de una estrategia para fortalecer toda la cadena cárnica.
Productividad, tecnología y previsibilidad
Más allá de las diferencias entre sectores, existe consenso en varios puntos centrales. Todos los referentes coinciden en que Paraguay ya no puede depender exclusivamente de la expansión territorial para aumentar su rodeo bovino.
La recuperación del hato aparece hoy vinculada a variables mucho más complejas: mejorar índices reproductivos, aumentar productividad por hectárea, incorporar tecnología, fortalecer genética, invertir en infraestructura y garantizar previsibilidad económica.
En ese escenario, la recuperación del hato ganadero paraguayo ya no depende únicamente de sumar animales, sino de construir un sistema económicamente sostenible, productivamente eficiente y sanitariamente sólido.
El desafío de los próximos años será determinar si Paraguay logra convertir el actual contexto internacional favorable para la carne en una oportunidad real para recomponer su rodeo y fortalecer toda la estructura ganadera nacional.
- “Paraguay necesita previsibilidad de precios, condiciones económicas e incentivar la retención de vientres”. Federico Maisonnave, dirigente de Appec.
- “Hay que mejorar los nacimientos. Con los precios del ternero, la rentabilidad incentivará una mayor cría”. Juan Carlos Pettengill, presidente de la CPC.
- “Hay señales importantes de que el hato repuntará, aunque no será de manera inmediata, sino progresiva”. José Carlos Martin, presidente de Senacsa.