Paraguay anunció recientemente la instalación de un centro de inteligencia artificial (IA) mediante un acuerdo con Taiwán, cuyas críticas se centran que supuestamente generarán escasa mano de obra o que en el país hay un rezago debido a la falta de profesionales especialistas en tecnología.
Al respecto, Diego Garzón, jefe de la Oficina de Cooperación y Relaciones Internacionales del Ministerio de Trabajo de Colombia, explicó que la capacidad de absorber la demanda de nuevos empleos dependerá directamente de la capacitación técnica que ofrezca el Estado en áreas específicas como ingeniería y minería de datos, sectores donde actualmente existe una alta demanda, pero una oferta limitada de profesionales.
Estimativamente, entre 29% y el 35% de los puestos de trabajo (casi 22.000.000) están en riesgo en América Latina y el Caribe ante el avance de la IA generativa y la automatización, según advirtió la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
El representante de Colombia –quien participó la semana pasada en el país de un encuentro de ministerios de Trabajo de la región–, dijo que es discutible si se generará o no alta demanda de empleos con los data centers de IA, pero que los gobiernos deben apostar a la formación en las carreras adecuadas a la demanda tecnológica.
Garzón admitió el rezago en la región en la capacitación en tecnología. “Todavía en eso estamos muy rezagados, estamos formando electricistas, formando técnicos en logística, pero en temas de minerías de datos y actividades que complementen el desarrollo tecnológico, son realmente pocas y hay que avanzar en eso”, concluyó.
RECONVERSIÓN. Las principales recomendaciones del documento: Inteligencia artificial, plataformas digitales y derechos laborales en las Américas, fruto de un taller hemisférico que se realizó en setiembre del año pasado en Colombia, insiste en que en la era de la IA es importante el reenfoque sobre la formación, el control del algoritmo. Es decir, desarrollar normativas en los países que permitan el control del algoritmo y la protección del trabajador.
Además, propone continuar con espacios colectivos de reflexión para tomar acciones coordinadas para seguir viendo cuáles son los avances de los países, el aprovechamiento de la IA para el fortalecimiento de los ministerios de Trabajo, por ejemplo, en tareas tan fundamentales como la inspección, vigilancia y control.
Insistió en que los ministerios de Trabajo deben garantizar que el trabajo sea digno, que cumpla con los estándares de seguridad social, con protección de riesgos laborales, pero además con control sobre el algoritmo.
Para garantizar estas medidas, Garzón contó que Chile, Colombia y otros dos países de la región implementan normas regulatorias no solo relacionada a la IA, sino que también a proteger el trabajo en plataformas.
- 22 millones de empleos están amenazados por el avance de la IA generativa, advierten OIT y Cepal.
- 35 por ciento de los puestos laborales podrían ser desplazados por la automatización de la IA.