Rojas admitió que hay gente que responde a intereses particulares y que afecta al trabajo en equipo que se hace en el norte. Aun así sostiene que no fue grata la declaración de Ramírez sobre la filtración de datos, porque también están los agentes que se esfuerzan para obtener resultados. Estos pudieron haberse sentido agredidos por las acusaciones del ex vocero de la FTC.
Considera a Ramírez como una persona honesta, pero muy impetuosa. Para el ministro, el militar debió ser mucho más prudente. “Tanto como si lo tuviéramos acorralados y que les pisábamos los talones, es pecar de irresponsable”, expresó en Monumental AM.
Sin embargo, dijo entender el contexto en que habló el mayor, intentó denunciar la estructura corrupta que “patea en contra”. Comentó que los controles de ruta en el norte afecta a los narcotraficantes y a la mafia que tienen sus vínculos con los organismos de seguridad.
Si bien se investiga quiénes estarían filtrando las informaciones, no se cuenta con evidencias para tomar medidas contra los agentes.
En la mañana del lunes, el mayor Ramírez admitió en Radio Monumental AM reveló que dentro mismo de la FTC hay agentes que filtran información de los operativos y que, por ello, muchas veces resultan infructuosos.
Explicó que hubo ocasiones en que llegaron cuando “el arroz estaba caliente, cuando el agua de la cacerola estaba hirviendo”.
Ya por la tarde fue destituido y asumió en su reemplazo el capitán Amílcar Vera, quien dijo desconocer que existan tales filtraciones.