12 sept 2026

¿Qué pasará si se aprueba o rechaza el proyecto de Constitución en Chile?

Implementar una nueva Constitución o iniciar la redacción de otro proyecto son los escenarios que se abrirán en Chile tras el resultado del plebiscito constitucional de este domingo 4 de setiembre.

chile.jpg

Los chilenos deberán votar este domingo 4 de setiembre si aceptan o rechazan el proyecto de la nueva Constitución para el país.

Foto: Perfil.com

Los chilenos están llamados a las urnas para “aprobar” o “rechazar” el texto que durante un año elaboró una convención constitucional, para reemplazar la vigente desde la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Según encuestas, el rechazo es la opción en ventaja. Pero cualquiera sea el resultado, un amplio consenso político y ciudadano, dicen sondeos, es proclive a iniciar la misma noche del domingo un nuevo proceso de reformas y se han trazado distintas “hojas de ruta”.

“Existe un consenso de que la Constitución de 1980 ya no va más y que pasaríamos a otra que es el resultado de un proceso democrático que también tiene ámbitos avanzados por el establecimiento de derechos sociales, políticos y económicos”, declaró a la AFP Cecilia Osorio, académica de la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile.

Si gana el apruebo

La ley que regló el proceso constitucional en Chile indica que de ganar el “apruebo”, la nueva Constitución se pondrá en vigencia 10 días después del plebiscito. Si es rechazada, se mantiene el texto vigente.

Lea más: Chile se prepara para plebiscito constitucional que podría cambiar su modelo de sociedad

La nueva Constitución deroga la de 1980 que es considerada la base de un modelo que permitió décadas de estabilidad y crecimiento económico pero con una sociedad profundamente desigual.

El texto propuesto acaba con el Estado que privilegia la iniciativa privada e implementa un “Estado social de derechos”.

Definirá también a Chile como un estado plurinacional que reconoce la autonomía de los pueblos indígenas. Incorpora una democracia paritaria, con un 50% de mujeres en puestos estatales, permitirá además la interrupción del embarazo y reconocerá las diversidades sexuales.

Para implementarla se activarán 57 normas transitorias, mientras que todos los derechos y normas de la nueva Constitución quedarán sujetos a la elaboración de leyes en el Congreso.

Entérese más: Sube tensión en Chile, con choques a favor y en contra de nueva Constitución

Los plazos de implementación se extienden hasta octubre de 2028.

Conscientes de que el texto aprobado puede ser también reformado, partidarios del “Apruebo” se han abierto también a “analizar” cambios al texto constitucional en el Congreso.

Para Marisol Peña, académica del Centro de Justicia Constitucional de la Universidad del Desarrollo, estos compromisos políticos buscan introducirle modificaciones a la nueva Constitución “para que sea más realista, más viable y que interprete mejor a los chilenos”.

Triunfo del rechazo

De ganar el rechazo, el presidente Gabriel Boric anunció que convocará a empezar desde “cero”, con la elección de una nueva Convención y la redacción completa de un nuevo texto.

De acuerdo a Boric, el plebiscito que habilitó este primer proceso constitucional, en el que un 78% de los chilenos aprobó reformar la Carta Magna, terminó por sepultar definitivamente la Constitución de Pinochet.

Una eventual propuesta hacia una nueva Constitución debe sin embargo pasar por el Congreso, actualmente empatado en las fuerzas políticas, donde no hay acuerdo en los términos de otro proceso constituyente ni condiciones que fueron muy populares entre la ciudadanía, como la inclusión de la paridad de géneros y escaños indígenas, algo que en estos momentos dirigentes más conservadores no están dispuestos a considerar.

Bajo el lema “rechazar para reformar”, partidarios de esta opción se comprometieron en avanzar en enmiendas a la actual Carta Magna. Para ello, impulsaron en el Congreso una ley que rebaja el quorum para poder modificarla.

“Tomaron muchos temas que el proyecto de constitución releva, pero lo que han propuesto es como un listado de intenciones que no queda claro cómo lo van a articular. Además, en su trayectoria histórica, la derecha chilena no ha estado disponible para reformar la Constitución”, manifestó Osorio

Pero hay otros grupos a favor del rechazo que buscan la redacción de una nueva Constitución y han llamado a apostar por “una (nueva) que nos una”.

AFP

Más contenido de esta sección
La justicia de El Salvador dictó por primera vez una condena a cadena perpetua contra un hombre sentenciado por asesinato, tras una reforma legal impulsada por el presidente Nayib Bukele, informó este viernes la fiscalía.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, que aspira a la reelección en las presidenciales de octubre, permanece al frente de las encuestas con el 39% de la intención de voto, pero el senador Flávio Bolsonaro, su principal rival, lo escolta con el 35% y sigue reduciendo la distancia.

Unos 25 ganadores de la Medalla Fields, equivalente al premio Nobel de matemáticas, advirtieron en una carta el viernes sobre un posible “efecto destructivo” de la inteligencia artificial (IA) en las investigaciones en esta disciplina.
El precio del petróleo Brent para entrega en noviembre bajó este viernes un 2,81 % y cerró en 104,61 dólares el barril en el mercado de futuros de Londres, mientras que el petróleo intermedio de Texas (WTI, en inglés) cerró este viernes con una bajada del 2,4 %, hasta 100,5 dólares el barril, pero aún así salda una escalada semanal del 9,4 %.
La CIA advirtió durante años a la Casa Blanca sobre la amenaza que representaban Al Qaeda y su líder, Osama bin Laden, para Estados Unidos, incluidos posibles atentados con aviones, pero no predijo los ataques del 11 de septiembre de 2001, según documentos desclasificados este viernes con motivo del 25 aniversario de los atentados.
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, puso fin este viernes a todos los diálogos y espacios de sometimiento de la política de ‘paz total’ de su antecesor, Gustavo Petro (2022-2026), que aún no había cancelado.