Nadie puede desmentir que este 2021 ha sido un año funesto para el país. La pandemia del Covid ha golpeado con toda su fuerza, dejando más de 16.500 fallecidos, hogares enteros en luto, familias enteras que han debido vender lo poco que tenían para afrontar la enfermedad, miles de paraguayos que se han quedado sin trabajo y sin medios de subsistencia, y como telón de fondo la ciudadanía ha debido observar impotente cómo la clase política no fue capaz de estar a la altura de las circunstancias, actuando con honestidad, decoro y decencia.
Ahora que se acercan las celebraciones navideña y de fin de año en la calle se puede percibir una mezcla entre euforia y nervios que se entremezcla con las prisas de la temporada. Las altas temperaturas muy características de este tiempo tampoco ayudan a calmar los ánimos que ya están exaltados.
El tránsito caótico es la primera señal de que estamos cerca del fin de año y de que ya se cobró el aguinaldo, al menos quienes tienen la suerte de tener un trabajo seguro con un salario digno. Las principales calles en las distintas zonas comerciales y de mucho tránsito de Asunción y su área metropolitana se convierten en una suerte de anarquía semiorganizada debido a las compras de fin de año. Aunque no se hayan registrado mayores inconvenientes hasta el momento, el paso de los rodados es siempre muy lento, principalmente en la zona del Mercado 4, y en todos los accesos al centro de la ciudad.
Los embotellamientos comienzan desde muy temprano y por el momento no existe la hora pico, pues el caos en el tránsito dura todo el día. Ante este desorden, muchos usuarios del transporte prefirieron bajar de los buses y continuar el trayecto a pie, y los agentes de tránsito deben intervenir con frecuencia por estacionamiento prohibido, estacionamiento sobre veredas y en doble fila.
Sin embargo, y pese al optimismo por haber sobrevivido a un año tan nefasto, hay malas costumbres tan arraigadas que a los paraguayos les cuesta superar. Es por eso que una vez que se levantaron las restricciones para circular por el país ha vuelto a manifestarse con toda su intensidad la otra gran epidemia que nos afecta: los accidentes de tránsito.
Este 2021 probablemente va a acabar con cerca de 10 mil accidentes viales, los cuales han sido casi en su mayoría producidos por el exceso en el consumo de bebidas alcohólicas.
De acuerdo a los datos, el índice de mortandad por accidentes viales de Paraguay con respecto al de los países de primer mundo es alarmante; el promedio de muertes anuales por cada 100.000 habitantes en Paraguay es de 23, mientras que en otras del mundo es tan solo de 6,6.
Es hora de que las autoridades, nacionales y municipales cumplan con las funciones que les fueron encomendadas, si estas realizaron un mejor control y más riguroso y sin resquicios para las dudas sobre los procedimientos no estaríamos lamentando tantas muertes en los accidentes.
Por todo eso, se debería considerar muy seriamente la sugerencia de tomarlo con calma, de modo que ni las prisas o la imprudencia puedan empañar las celebraciones.