“Estamos aguantando hasta las últimas consecuencias”, dijo a Radio Monumental 1080 AM el intendente de Puerto Pinasco, René Carreras.
El miércoles, las aguas del río Paraguay crecieron 3 cm nuevamente, aumentando la preocupación de la población que analiza suspender las clases en los próximos días, debido a que se acaban los alimentos y cada vez es más difícil llegar a las instituciones por la inaccesibilidad de los caminos.
En forma directa, las inundaciones afectan a 200 familias de las zonas ribereñas, pero a otras 400 de la parte central, donde se encuentran las comunidades rurales, se les está acabando los víveres que había entregado la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) hace 15 días, indicó el jefe comunal.
En el ámbito de salud, la Intendencia contrató a una enfermera que asiste a 300 familias, la profesional se desplaza en helicóptero ya que otra opción solo es la fluvial.
Los pobladores sufren esta situación desde hace un mes y 15 días, la mayoría de ellos trabajan en estancias, son jornaleros o trabajan en una cementera local, indicó.