Este jueves se realizó la audiencia pública donde el diputado colorado oficialista José Rodríguez presentó el proyecto de ley que pretende habilitar la prospección del Parque Nacional Médanos del Chaco, actualmente bajo el régimen de área silvestre protegida. El legislador afirmó que mantuvo una postura de apertura y respeto hacia organizaciones sociales, ambientalistas y comunidades indígenas.
Rodríguez manifestó que el país no puede seguir permitiendo que las comunidades indígenas carezcan de servicios básicos y oportunidades de desarrollo. “No podemos seguir pensando en que las comunidades indígenas no tengan vestimenta, agua potable, vivienda ni tecnología”, expresó.
Rechazó las críticas que lo presentan como contrario a la protección ambiental y aseguró que es “amante de la naturaleza” y defensor de la fauna silvestre. “Soy defensor del yaguareté”, sostuvo, al señalar que incluso cuestiona a productores ganaderos que matan ejemplares por ataques al ganado.
Insistió en la necesidad de construir consensos y continuar el debate con respeto entre todas las partes. “Escuchémonos, respetémonos y desarrollemos el Chaco paraguayo”, aseveró.
El presidente de la Federación por la Autodeterminación de los Pueblos Indígenas, Alberto Vázquez, expresó su rechazo al proyecto de modificación relacionado con el Parque Médanos del Chaco y pidió al Congreso priorizar leyes orientadas a la protección de los territorios indígenas y los recursos naturales.
Vázquez sostuvo que el área en discusión constituye un “territorio de vida” para comunidades indígenas, especialmente para pueblos guaraníes, Ñandeva y Ayoreos, donde desarrollan sus formas de organización social, económica, cultural y espiritual.
“No estamos en contra del desarrollo, pero creemos en un desarrollo sostenible y construido participativamente entre todos”, afirmó. El dirigente indígena remarcó que el parque nacional posee un valor estratégico tanto para Paraguay como para la humanidad y habló de la importancia de preservar recursos hídricos como Yrenda, ubicado en el Chaco Seco.
“Estos acuíferos son vitales para nuestra vida, para las plantas, la fauna y todos los seres vivos”, señaló. Asimismo, pidió al Parlamento escuchar la postura de los pueblos indígenas y tener en cuenta el dictamen contrario emitido por el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) respecto al proyecto.
En lugar de avanzar con modificaciones vinculadas a actividades extractivas, Vázquez planteó impulsar proyectos enfocados en la restauración de ecosistemas, la protección de acuíferos y el reconocimiento de los territorios indígenas.
También reclamó leyes que sancionen la discriminación hacia los pueblos originarios y fortalezcan la protección de sus territorios. “Queremos leyes que consoliden nuestro Estado social de derecho”, manifestó.
Cuestionó que mientras el Estado promete políticas de desarrollo e infraestructura, continúan registrándose desalojos de comunidades indígenas en sus territorios ancestrales. “Eso no es justicia ni desarrollo, eso es menoscabar los derechos fundamentales del propio dueño de la tierra”, sostuvo.
Isabelino Bogado, representante del Consejo de Alto Chaco, del pueblo Ñandeva, dijo que “este proyecto no es de ahora nomás y cada vez más están invadiendo nuestro Chaco”. Hizo un llamado de atención sobre los efectos del cambio climático que ya se perciben en la zona y mencionó otros fenómenos, como las altas temperaturas, los fuertes vientos y las alteraciones ambientales que afectan a las comunidades indígenas y a los ecosistemas del Chaco.
Asimismo, cuestionó los antecedentes de explotación de recursos naturales en la región y reclamó mayores garantías de control ambiental y estatal sobre eventuales proyectos extractivos. Recordó experiencias pasadas relacionadas con pozos profundos y explotación de gas natural, señalando dudas sobre la capacidad de fiscalización efectiva.
Bogado también criticó la actual legislación sobre hidrocarburos y sostuvo que beneficia principalmente a las empresas privadas. Según indicó, en intentos anteriores de modificación legislativa ya se había cuestionado que la mayor parte de los beneficios económicos quede en manos de compañías extranjeras y no del Estado paraguayo ni de las comunidades afectadas.
“Primero debe modificarse la Ley de Hidrocarburos”, afirmó. También señaló que las comunidades indígenas no fueron adecuadamente consultadas sobre el proyecto y reiteró su postura de rechazo. “Nosotros inmediatamente queremos rechazar este proyecto”, señaló tajantemente.
A su turno, el diputado Raúl Benítez expresó durante la audiencia pública sus dudas sobre el proyecto de modificación relacionado con el Parque Médanos del Chaco y advirtió sobre la debilidad institucional del Estado para controlar eventuales actividades extractivas en el área protegida.
Benítez leyó parte de la redacción del proyecto, destacando que la propuesta habilita “actividades de prospección, exploración y explotación de hidrocarburos y minerales” dentro del parque, siempre sujetas a medidas de mitigación ambiental.
Indicó que la principal preocupación radica en que el texto legal “abre la puerta para absolutamente todo” y no limita únicamente la exploración satelital mencionada por algunos sectores empresariales.
El diputado cuestionó además la capacidad real del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) para fiscalizar actividades de este tipo. “El Mades no puede ni controlar los arroyos contaminados que tenemos en Central y Asunción”, sostuvo.
Recordó que en distintas comparecencias las propias autoridades ambientales reconocieron limitaciones presupuestarias y operativas, por lo que manifestó dudas sobre la posibilidad de ejercer controles efectivos en una zona remota del Chaco.
“Con esta debilidad institucional es evidente que se va a dificultar un control real”, advirtió.
El diputado también reconoció que existen sectores empresariales que ven potencial económico en el proyecto, aunque señaló que históricamente hubo casos de “uso y abuso” de los recursos naturales del país, lo que genera desconfianza ciudadana.
Como ejemplo, mencionó la situación ambiental en Paso Yobái vinculada a la explotación de oro y denuncias de contaminación con cianuro, donde pese a existir normativas ambientales, muchas veces las regulaciones no son cumplidas ni fiscalizadas adecuadamente.
Reiteró que aún existen numerosos aspectos técnicos y ambientales que deben discutirse antes de avanzar con el proyecto.
La diputada Johana Ortega expresó su postura contraria al proyecto de modificación de la declaración de área protegida del Parque Médanos del Chaco y anunció que impulsará un dictamen de rechazo desde la Comisión de Ambiente, Desarrollo Sostenible y Cambio Climático de la Cámara de Diputados.
La legisladora señaló que el debate también debe contemplar a los pueblos indígenas en situación de aislamiento voluntario que no tienen representación directa en la discusión. “Cuando hablamos de vidas, tenemos que hablar de todas las vidas. Y las vidas de quienes están en aislamiento y que no pueden estar acá y no tienen voz también son vidas que importan”, afirmó.
Ortega indicó que la comisión ya recibió el dictamen del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades), documento que, según recordó, ya fue difundido públicamente y cuestiona la propuesta legislativa.
Asimismo, anunció que junto a la diputada Leidy Galeano solicitará formalmente un dictamen de rechazo al proyecto. “Por lo menos dos de sus miembros ya estamos en posición de pedir ese rechazo y defenderlo en el pleno”, sostuvo.
Reiteró su posición en defensa del área protegida y cerró su intervención con la frase: “Los Médanos no se tocan”.
Durante la audiencia pública, la representante de WCS Paraguay, María del Carmen Fleytas, cuestionó la intención de habilitar actividades de prospección de hidrocarburos dentro del área protegida y pidió la conformación de una mesa técnica y científica con participación de todos los sectores involucrados.
Fleytas sostuvo que el debate no debe centrarse en una supuesta oposición entre organizaciones ambientales y desarrollo productivo.
“Muchas veces se dice que las oenegés están en contra de la producción y del desarrollo sostenible, pero ese no es el caso de nuestra organización”, afirmó.
La representante explicó que actualmente menos del 10% del Chaco paraguayo corresponde a áreas de protección estricta. “El 9% del Chaco paraguayo es protección pura”, remarcó, diferenciando esas zonas de las reservas de biosfera, donde sí están permitidas actividades productivas y de distintos usos.
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En ese contexto, cuestionó que se pretenda realizar prospección hidrocarburífera precisamente en las áreas con máxima protección ambiental. “¿Por qué tendría que buscarse prospección de hidrocarburos, una actividad tan extractiva y potencialmente dañina para el medioambiente, en ese 9%, siendo que puede hacerse en el 91% restante?”, preguntó.
Fleytas también señaló que existen disposiciones legales que, a su criterio, entran en contradicción con el proyecto de ley. Citó la Ley 352/94 de Áreas Silvestres Protegidas, además de artículos de la Constitución Nacional relacionados con el derecho a un ambiente sano y la protección ambiental.
“Muchas veces hablamos del Chaco como si fuera algo distante, como si no nos perteneciera. Pero los Médanos son parte de lo que somos como país y cuando una sociedad pierde sus espacios más valiosos, pierde también parte de su identidad”, dijo Victoria Méndez, del Club Observador de la Naturaleza (CON) Paraguay.
El abogado de la comunidad Ayorea Totobiegosode, Tagüide Picanerai, consideró que el debate sobre el proyecto relacionado con el Parque Médanos del Chaco debe ampliarse a una discusión más profunda sobre los territorios indígenas y la legislación sobre hidrocarburos. “Muchísimas comunidades indígenas en el Chaco perdieron todo su territorio, por más de que hayamos denunciado todo esto”, comentó.
Cuestionó las “contradicciones” existentes en torno a los reclamos ambientales y la defensa de los pueblos indígenas, al señalar que muchas organizaciones guardaron silencio ante denuncias de deforestación y licencias ambientales otorgadas en territorios reclamados por comunidades indígenas del Chaco.
Picanerai recordó que el territorio denominado Patrimonio Natural y Cultural Ayoreo Totobiegosode, reconocido por el Estado paraguayo a través de una resolución de la Secretaría Nacional de Cultura, abarca aproximadamente 550.000 hectáreas donde viven comunidades ayoreas, incluidos grupos en aislamiento voluntario y contacto inicial.
Sin embargo, afirmó que pese a las denuncias realizadas durante años, pocas organizaciones o instituciones acompañaron las reivindicaciones territoriales indígenas. “Todos estamos preocupados por el medioambiente, pero nadie se quejó cuando se dio licencia ambiental en nuestro territorio”, expresó.
El representante indígena señaló que históricamente las comunidades ayoreas denunciaron procesos de deforestación vinculados a la expansión ganadera, agrícola y obras de infraestructura como la ruta bioceánica, sin que esos reclamos generaran el mismo nivel de movilización pública.
“Siempre hemos denunciado la deforestación con relación a la ganadería, a la soja y a la construcción de la ruta bioceánica. ¿Acaso se rechazaron esos proyectos? Por supuesto que no”, cuestionó.
Asimismo, criticó que en muchos debates sobre medioambiente sean otros sectores los que hablen en nombre de los pueblos indígenas. “Los indígenas tenemos que hablar por nosotros mismos”, afirmó.
Picanerai también recordó que el caso de los Ayoreos Totobiegosode cuenta con medidas cautelares en el Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH) y lamentó la falta de acompañamiento institucional y de organizaciones ambientales. “Nadie se manifestó con relación a los derechos de los pueblos indígenas en aislamiento”, sostuvo.
En representación del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) habló el ingeniero Gustavo González, quien ratificó la postura de la institución acerca de la prohibición de cualquier exploración en el parque y explotación de hidrocarburos, así como la ocupación del terreno en cumplimiento de la Ley 5723, que declara área silvestre protegida (ASP) al Parque Médanos del Chaco. Agregó que, no obstante, la institución no está ajena a la conformación de una mesa técnica para seguir debatiendo.
Defienden explotación del parque
En la audiencia pública también surgieron opiniones a favor de la exploración y explotación de hidrocarburos en el Parque Médanos del Chaco.
El presidente de la Asociación Rural del Paraguay, Werner Schroeder, manifestó que el gremio está a favor de la sostenibilidad y de cuidar el medioambiente, pero que, por otro lado, los productores también son conscientes de la realidad económica y que el desarrollo avanza.
“Paraguay requiere de cada vez más, como ya se mencionó, los recursos energéticos; tiene prácticamente fecha de vencimiento o limitación en cuanto a cantidad y que en los próximos años dejarán de abastecernos, así que debemos buscar otras formas de obtener estos recursos”, dijo.
Cuestionó a los que afirmaron que el proyecto beneficiará solo al sector privado, alegando que en realidad los hidrocarburos beneficiarán a todo el pueblo paraguayo. Si bien mencionó que nadie está ajeno a la preocupación que manifestaron las organizaciones indígenas, instó a seguir hablando para llegar a un consenso.
“Yo creo que tenemos que darle a ese proyecto el tiempo suficiente para debatir todos los aspectos, pero yo creo que no podemos cerrarlo y decir de una forma casi ciega, no se toca, no se toca; yo creo que tenemos que ver si hay aspectos que tocar”, expresó. Para Schroeder, sería hipócrita negarse a la posibilidad y, en cambio, seguir importando gas de otros países.
El ingeniero Raúl Silva se presentó como experto en petróleo y gas con PhD, dijo que le avergüenza ver cómo los países vecinos aprovechan su hidrocarburo a diferencia de Paraguay. Explicó que a su criterio el gas natural es el energético más amigable con el medioambiente porque “quema absolutamente todo” y mencionó que el 100% del territorio tiene gas natural.
“Es un insulto a la inteligencia del paraguayo que nosotros no seamos un país productor porque aquí debajo tenemos hidrocarburos”, expresó.
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José Cano, de la firma Primo Cano Martínez, habló de las exploraciones realizadas en el Chaco y cómo se desaprovechó para la producción de energía eléctrica. La empresa es concesionaria del bloque de explotación Gabino Mendoza con una superficie de 40.000 hectáreas, su proyecto en el Parque Médanos del Chaco se frustró cuando se declaró el lugar como área protegida y se archivó posteriormente otra iniciativa que apuntaba a la prospección del suelo.
Cano reclamó que su familia “se jugó” e invirtió para trasladar el gas para el beneficio del país con vehículos especiales y con convenios firmados incluso con la Administración Nacional de Electricidad (ANDE). Comentó que los estudios arrojaron que el gas es de excelente calidad y Cano mostró las experiencias del uso del gas extraído.
“El parque nos invadió a nosotros”, dijo defendiendo que la conciencia ambiental es nueva y que hay que saber explotar la naturaleza a favor del hombre.
Lilian Adaza Báez, integrante de la comunidad indígena Puerto Diana, de Bahía Negra, expresó su respaldo al proyecto y reclamó que también se contemple el derecho al desarrollo de las comunidades indígenas del Chaco.
La representante sostuvo que las comunidades originarias también trabajan y conviven con el medioambiente de manera sostenible, pero cuestionó que muchas decisiones se tomen desde la capital sin considerar las condiciones de vida en el interior del país.
“Hay muchos ambientalistas presentes que protegen al medioambiente desde la capital y está muy bien eso. Nosotros también somos personas que trabajamos con el medioambiente, pero de manera sostenible”, manifestó.
Adaza afirmó que las comunidades chaqueñas viven en una situación de “aislamiento involuntario” y criticó que, mientras en las ciudades existen todas las comodidades, en Bahía Negra persisten problemas básicos de infraestructura, salud y energía eléctrica.
“Yo también quiero pisar el asfaltado en Bahía Negra”, expresó, al señalar que durante las épocas de lluvia muchas personas no logran llegar a tiempo a hospitales por el mal estado de los caminos.
Asimismo, denunció las constantes deficiencias en el suministro eléctrico. Indicó que cuando se registran lluvias, el servicio presenta fallas y se siguen utilizando generadores a gasoil, cuyo abastecimiento también se dificulta durante las inundaciones.
La dirigente indígena pidió que el debate no se limite únicamente a la preservación ambiental, sino que también contemple oportunidades de desarrollo para las comunidades locales. “¿Por qué no se ven las oportunidades de desarrollo que puedan llegar a nosotros también?”, cuestionó.
En otro momento de su intervención, rechazó que los pueblos indígenas sean vistos únicamente desde una perspectiva de conservación. “Nosotros no somos un museo, somos un pueblo que quiere salir adelante, queremos progreso”, enfatizó.
“Hablemos también de un desarrollo sostenible y amigable con el ambiente, pero no nos tranquen, por favor”, resaltó.
El ingeniero agrónomo Celso Muxfeldt, presidente de la Asociación Agropecuaria Aguadulce, vicepresidente de la Asociación Arachaco y miembro de la comisión directiva de la Asociación Rural del Paraguay, defendió durante la audiencia pública la posibilidad de realizar prospección de hidrocarburos en el Parque Médanos del Chaco, y pidió que el debate se enfoque en criterios técnicos y de desarrollo sostenible.
Muxfeldt señaló que trabaja en el Chaco desde 1996, específicamente en las zonas de Puerto Guaraní, Puerto Olimpo, Toropampa, Bahía Negra y Aguadulce, y afirmó que los productores de la región han colaborado históricamente con organizaciones ambientales y proyectos de conservación.
Recordó que participaron en iniciativas como la mensura y el plan de manejo del Parque Defensores del Chaco y del Monumento Natural Cerro Chovoreca, además de acciones conjuntas para recuperar tierras ocupadas por el crimen organizado.
“El restante de las tierras está en manos privadas y más de un millón trescientas mil hectáreas se van a conservar para siempre”, sostuvo, al afirmar que los productores también cumplen funciones de preservación ambiental y servicios ecosistémicos.
El ingeniero cuestionó los planteamientos que vinculan la prospección con daños ambientales irreversibles y aseguró que actualmente existen tecnologías que permiten realizar estudios sin desmontes ni apertura de caminos. “La prospección es solo saber qué hay debajo de la tierra. Ya se hace satelitalmente. No se toca un árbol”, afirmó.
Asimismo, defendió el aprovechamiento del gas natural existente en la zona, recordando que anteriormente se utilizaba gas extraído en el área para generar energía en Bahía Negra. Según explicó, impedir el uso de ese recurso obliga a depender de combustibles importados y encarece el abastecimiento energético del Chaco.
“Tenemos el gas acá, en nuestro suelo. Imagínense traer gasoil o gas desde otros países quemando combustible, cuando tenemos recursos propios”, expresó.
Muxfeldt también planteó que la eventual explotación podría generar regalías y recursos económicos para el Estado, municipios y comunidades indígenas. “Esos royalties podrían financiar conservación, turismo, guardaparques y proyectos para las comunidades”, indicó.
Durante su intervención, pidió a los legisladores reconsiderar una postura de rechazo anticipado al proyecto y escuchar también a los actores locales del Chaco. “Estoy cansado de escuchar rechazo. Vamos a construir y hacer las cosas ambientalmente correctas”, manifestó.
El representante de Silicline Energy Paraguay, José Luis López Bozo, defendió durante la audiencia pública la necesidad de abrir un debate “técnico y científico” sobre la posibilidad de explorar recursos hidrocarburíferos en el Parque Médanos del Chaco, afirmando que el país debe analizar soberanamente el potencial de sus recursos naturales.
López Bozo, quien se presentó como asesor en energía para inversionistas extranjeros y residente en Paraguay desde hace dos décadas, sostuvo que la discusión no debe plantearse desde posiciones ideológicas. “Paraguay necesita una discusión técnica, no ideológica. Una discusión científica y social”, expresó.
Afirmó que la protección ambiental “es fundamental e incuestionable”, aunque consideró equivocado asumir que toda actividad hidrocarburífera sea incompatible con la conservación ambiental.
Asimismo, advirtió sobre una eventual crisis energética y afirmó que Paraguay debe comenzar a buscar alternativas de abastecimiento. “Se viene una crisis energética y se debe buscar para ayer la solución”, manifestó.
Aseguró que la propuesta no implica intervenir directamente el parque con desmontes o infraestructura pesada. “El Parque Médanos no se va a tocar, se lo puede explorar satelitalmente”, sostuvo, agregando que cualquier eventual avance posterior debería ser debatido dentro de un esquema científico y social.