Los productores paraguayos de soja, carne y madera pusieron sobre la mesa las dudas que tienen sobre las normativas vigentes en cada país europeo para la exportación de productos y cómo harán para unificar los criterios y cumplir con los mandatos de cada nación del bloque económico para negociar.
A los técnicos de los gremios productivos paraguayos no solo les preocupa la regla 1115, sino también las leyes vigentes en cada país, que difieren unas de otras.
Desde su arribo a Paraguay, Pitto fue muy claro y reiteró que la rotación de cultivos para el bloque equivale a deforestación, según las normas de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). “Si Paraguay quiere seguir exportando a los países del bloque, si está interesado, lo hará adaptándose a los requisitos, pero no de la UE, sino de los consumidores”, subrayó el enviado.
Ante esta reafirmación de parte del emisario ambiental, los técnicos paraguayos se mostraron un poco más abiertos a aceptar las reglas impuestas por el bloque, por lo menos esa fue la sensación que se desprendió de la declaración de Esteban Vasconcelos, uno de los técnicos de la Unión de Gremios de la Producción (UGP) presentes en el encuentro con Pitto.
Vasconcelos expresó que durante la reunión se presentaron algunas cuestiones que no estaban muy claras para los productores paraguayos o que no estaban siendo correctamente interpretadas.
El técnico de la UGP afirmó que, durante la reunión, Pitto respondió a todas las preguntas sin ningún problema y sus respuestas, finalmente, coinciden con lo que los productores paraguayos venían analizando desde el principio.
“Con cada reunión, cada pregunta y cada respuesta que se va generando, le van dando más luces a la oscuridad que teníamos a principio. Pitto dejó muy en claro que el negocio se concretará entre el operador, o sea, el importador de la Comunidad Europea, y el exportador de los países que quieren llevar su producto a Europa”, señaló.
De todas maneras, Vasconcelos señaló que aún precisan claridad sobre cómo amoldarse a las leyes vigentes en cada país, ya que un documento solicitado puede tener validez en uno, pero no en otro, un punto que, espera, se aclare con el tiempo.