La Cooperativa Ko’eju se consolida como un ejemplo del impacto del acompañamiento técnico en la agricultura familiar, destacándose especialmente por el crecimiento en la producción de queso mozzarella, un producto que gana cada vez más espacio en el mercado local.
Gracias al impulso del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), a través del Programa de Inserción a los Mercados Agrarios (PIMA), la cooperativa logró fortalecer su capacidad de acopio, procesamiento y comercialización de leche y derivados. Este proceso derivó en un cambio clave: pasar de vender materia prima a ofrecer productos elaborados con mayor valor agregado.
Héctor Duarte, gerente de la organización, explicó que la evolución fue sostenida. “La cooperativa empezó con 36 socios y hoy cuenta con 510 socios activos, de los cuales unos 160 se dedican a la actividad agrícola-ganadera”, indicó.
A partir del 2020, Ko’eju inició la producción de queso Paraguay y mozzarella, siendo este último el que presenta mayor proyección comercial por su versatilidad y creciente demanda. Esta apuesta permitió mejorar los ingresos de los productores y consolidar una nueva línea de negocio dentro de la cooperativa.
En términos productivos, la organización procesa entre 4.500 y 5.000 litros de leche semanales en temporada alta, mientras que en temporada baja el volumen se sitúa entre 1.500 y 2.000 litros. Parte de esta producción se destina a la elaboración de quesos, con un rendimiento de unos 250 kilos por semana y una tendencia creciente hacia la mozzarella.
El apoyo del MAG-PIMA fue fundamental en este proceso, especialmente en el fortalecimiento de la recolección de leche y en la producción de alimentos para el ganado, lo que asegura la calidad de la materia prima. Además, la implementación de un centro de análisis de leche permitirá elevar aún más los estándares de producción.
La comercialización se realiza principalmente a través de las Ferias de la Agricultura Familiar, donde el queso mozzarella ha logrado posicionarse con fuerza en Central y Asunción, consolidándose como uno de los productos más demandados.
Este caso refleja cómo la incorporación de valor agregado, con el queso mozzarella como protagonista, puede transformar la producción primaria en oportunidades concretas de desarrollo para la agricultura familiar paraguaya.