La Comisión Permanente de Desarrollo Agropecuario y Lucha contra el Contrabando del Senado, presidida por el senador Colym Soroka, presentó una propuesta legislativa para elevar del 10% al 40% la participación de productos de la agricultura familiar en las compras del programa Hambre Cero, con una implementación gradual entre 2027 y 2028.
El anuncio fue realizado tras una mesa de trabajo con representantes de diversos gremios de productores frutihortícolas de todo el país, entre ellos la Mesa Nacional Intersectorial de Competitividad de la Banana (Menicob), la Unión Nacional de Productores Frutihortícolas, el Gremio de Productores Frutihortícolas del Paraguay y la Cámara de Productores de Zanahoria de Itapúa.
Soroka explicó que el nuevo proyecto busca garantizar una mayor participación de la producción nacional en las licitaciones del programa Hambre Cero, independientemente de qué institución administre el programa. La iniciativa establece que el porcentaje mínimo de compras a productores nacionales pase al 20% en 2027 y alcance el 40% en 2028.
Además, el proyecto propone modificar el mecanismo de comercialización para que las adquisiciones se realicen directamente a través de comités, asociaciones y cooperativas de productores registrados en el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave), con el objetivo de reducir la intermediación y asegurar que los beneficios lleguen directamente a los agricultores.
El senador sostuvo que la propuesta también contempla sanciones para las empresas adjudicadas que no cumplan con el porcentaje mínimo de compras de productos nacionales. Asimismo, señaló que solicitarán información detallada sobre las empresas proveedoras de Hambre Cero para socializar los cambios y promover inversiones en infraestructura de almacenamiento, como depósitos de frío y de conservación.
Soroka rechazó además los cuestionamientos sobre la formalización del sector, afirmando que la gran mayoría de los productores cuenta con la documentación tributaria y sanitaria requerida, y aseguró que el país dispone de capacidad suficiente para abastecer al programa con productos de calidad.
Compras de producción nacional no supera el 8%
Por su parte, el vocero del Gremio de Productores Frutihortícolas del Paraguay, Máximo González, respaldó la iniciativa al señalar que actualmente las compras de producción nacional apenas alcanzan alrededor del 8%, pese a que la normativa vigente fija un mínimo del 10%.
El dirigente afirmó que los productores han demostrado capacidad para abastecer de manera sostenida el mercado interno e incluso exportar frutas y hortalizas, como ocurrió durante las campañas 2024-2025. Recordó que el consumo nacional de tomate ronda los 200.000 kilos diarios y sostuvo que existe producción suficiente para atender tanto la demanda local como la del programa Hambre Cero.
González destacó que unas 250.000 fincas registradas cuentan con sistemas de trazabilidad e inocuidad, lo que permite garantizar la calidad de los alimentos.
En ese contexto, insistió en que las compras deben canalizarse a través de organizaciones de productores para facilitar la comercialización, evitar la exclusión por cuestiones administrativas y fortalecer el desarrollo económico de la agricultura familiar campesina.
Los representantes del sector coincidieron en que ampliar la participación de la producción nacional en Hambre Cero contribuirá a generar mayores ingresos para las familias rurales, fortalecer la seguridad alimentaria y reducir la dependencia de productos importados y del contrabando.