En declaraciones a Efe, el responsable del grupo Santander señaló que su filial mexicana aumentará el negocio de banca comercial en “todas las líneas”, entre las que citó los créditos al consumo, la financiación a pequeñas y medianas empresas y las hipotecas.
El presidente mexicano, Felipe Calderón (d), saluda al presidente del banco Santander, Emilio Botín, antes de la reunión que han mantenido hoy en la residencia oficial de Los Pinos, en México DF. EFE | Ampliar imagen
Tras reconocer que México ha tenido “un año muy dificil”, aseguró que las autoriades del país ha permitido sortear la crisis mundial y destacó el buen comportamiento del sector financiero.
Emilio Botín pronosticó que 2010, 2011 y 2012 serán “años mucho mejores” para el país latinoamericano y opinó, por contra, que en España el inicio de la recuperación “aún es débil” y el próximo ejercicio “será dificil”.
Expresó su satisfacción por el premio otorgado al Santander por la revista The Banker, que lo declaró recientemente el Mejor Banco del Mundo y aseguró que “nunca se había dado una cosa parecida” con una entidad española.
Botín explicó que durante su visita a México se reunió con los principales directivos de la entidad, en un encuentro que se retransmitió a más de 12.000 trabajadores, a los que pidió mantener los esfuerzos y apoyar el plan estratégico de expansión del grupo.
Botín participó también en una reunión del consejo de administración y presidió la reunión de trabajo del Consejo Asesor Internacional de Universia, formado por doce rectores de universidades de toda Iberoamérica.
El presidente del Santander anunció en rueda de prensa la celebración del Segundo Encuentro Internacional de Rectores de Universia, que se realizará en la ciudad mexicana de Guadalajara del 30 de mayo al 2 de junio.
Durante su estancia en México, Botín mantuvo un encuentro privado con el presidente, Felipe Calderón, en la Residencia Oficial de Los Pinos.
También visitó el Centro de Servicio y Atención de Clientes del Santander, en Querétaro, que fue recientemente inaugurado y en cuya construcción y equipamiento se invirtieron 4.800 millones de pesos (unos 380 millones de dólares)
El centro tiene capacidad para la atención simultánea de 95.000 llamadas, y en él se realizan un promedio 337.500 transacciones bancarias por hora.