El sitio, ubicado detrás del arco norte, es utilizado desde hace varios años como punto de descarga de residuos recolectados por integrantes de la Asociación de Carriteros, en virtud de un acuerdo establecido con la Municipalidad. No obstante, el volumen de desechos ha aumentado considerablemente y, según se pudo constatar, también motocarros recurren al espacio para depositar residuos en el lugar.
El director de Salubridad de la Municipalidad, Arnaldo Cañete, explicó que la actual administración heredó este sistema de disposición temporal de basura y reconoció que la limpieza se ve limitada por la escasez de maquinarias.
Agregó que anteriormente el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) brindaba apoyo con los trabajos, colaboración que ya no se mantiene.
En Concepción, la empresa Ingesa tiene a su cargo la recolección y el traslado de los residuos hasta el relleno sanitario situado a unos ocho kilómetros de la ciudad. Sin embargo, numerosos ciudadanos prefieren contratar a carriteros particulares para evitar el pago del servicio, lo que contribuye a que los residuos terminen acumulándose en este punto del estadio.
Mientras el principal escenario deportivo de la ciudad continúa en estado de abandono, el crecimiento del basural deteriora aún más la imagen del lugar y plantea un desafío para el actual intendente, Celso Cañete, que asumió el cargo hace un mes.