El juez Carlos Bogado extinguió la denuncia de una mujer por supuesto acoso sexual en contra del empresario Christian González Rosas, esposo de la ex viceministra de la Mujer, Rossana Isabel Cardozo. El caso quedó prescripto y ya no se podrá investigar.
La resolución judicial fue firmada en febrero del 2024, donde se confirma la extinción de la acción penal, porque ya pasó el tiempo de investigación y por ello prescribió el caso de acoso sexual ocurrido supuestamente en el 2014.
La denuncia fue presentada por una mujer, quien en ese momento se desempeñaba como jefa de Recursos Humanos de la empresa Agroenergética Reguera SA (Agregsa), donde se desempeñaba como gerente el empresario Christian González Rosas, esposo de la ex viceministra de Igualdad y No Discriminación del Ministerio de la Mujer, Rossana Isabel Cardozo.
Supuestamente, desde diciembre del 2014 hasta el 2017, él se fue acercando más a ella, obligándole a almorzar con él todos los días e insinuándole a tener una “escapada sexual”.
El hecho, según la denuncia, habría subido de nivel, ya como hostigamiento sexual.
En medio de eso, le habría hecho firmar a la víctima una nota de preaviso de despido, que luego le habría dicho que era una “bromita”.
Prescribió La denuncia se había presentado en la Fiscalía zonal de Mariano Roque Alonso en octubre del 2017, y tanto la víctima como el denunciado comparecieron a declarar, además de otras personas; también se le realizó la evaluación psicológica a la mujer.
La última actuación de La Fiscalía fue el 23 de agosto del 2019. El hecho punible de acoso sexual solo tiene una pena de hasta dos años y mismo plazo para que prescriba.
“Ha esta altura de la investigación fiscal, resulta improcedente impulsar la presente causa, habida cuenta que la prescripción manifiesta en ella trae aparejada la inevitable extinción de la sanción penal”, dijeron desde el Ministerio Público.
Defensa. Según confirmó el abogado Amado Amarilla, el proceso concluyó sin que el afectado llegara siquiera a ser imputado en ningún momento de la investigación.
Amarilla enfatizó que su cliente siempre negó haber cometido los hechos atribuidos. “No hubo ni un solo elemento”, afirmó.
Asimismo, aclaró que en la oficina donde supuestamente ocurrieron los hechos no se contaba con cámaras de circuito cerrado ni con ningún tipo de prueba que lo vinculara.
Sugirió que la denuncia original, formulada por la ex colaboradora pudo haber sido una reacción a su desvinculación.