Por primera vez, ayer, se permitió la publicidad de las audiencias, y algunos de los invitados se enfocaron más bien en la defensa de posturas sobre ideología de género.
No concurrieron y se excusaron el titular del Mitic (Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación), Gustavo Villate, y el contralor general de la República, Camilo Benítez, y se prevé una nueva convocatoria.
Sí estuvieron presentes los periodistas Enrique Vargas Peña y Rosana Escobar; y dos operadores del cartismo José Ocampos y Dania Ríos.
“Hay muchos cabos sueltos”, consideró Gustavo Leite, vocero de la CBI, al término de las audiencias, tras 4 horas.
Alegó que la CBI también investiga delitos conexos, como la malversación de fondos, lo cual es un ilícito.
“El director de Financiamiento Político del TSJE (Tribunal Superior de Justicia Electoral) nos dijo que no podemos determinar si hubo financiamiento político porque no sabemos quiénes son los beneficiarios de las onegés”, recordó el parlamentario.
“Si los beneficiarios de oenegés financiaron políticamente a alguien, es un desvío de esa plata, ergo, se está cometiendo un ilícito”, sentenció el cartista.
“No quiero emitir una opinión todavía, pero las personas que vinieron nos demostraron que hay dinero que viene del extranjero, y que ese dinero aparentemente se utilizó en financiamiento de actividades políticas”, acotó.
“Ahí estamos contemplando potencialmente la violación del art. 126 de la Constitución. Cuando hagamos el informe final, irá con copia al fiscal general del Estado, a la Seprelad y autoridades competentes en ese tema. No somos juez ni fiscales, somos una comisión”, remarcó.
“Creo que los datos que presentó la señora Dania son datos relevantes de cómo algunas asociaciones sin fines de lucro que reciben dinero del extranjero permean y tratan de imponernos algunas conductas que son contrarias a la Constitución y la ley, que son también ilícitos”, justificó.
“En el caso del señor Joselo Ocampos, nos trajo un video de una sesión del Parlamento Europeo, donde se denuncia la actuación de las organizaciones sin fines de lucro. Todo suma”, alegó.
“Cuando la ley se apruebe, esas oenegés conservadoras van a tener que estar sujetas a la ley”, sostuvo sobre el control a las oenegés. Pidió que se les deje de llamar comisión garrote, y que se valore el trabajo que están haciendo.