14 jul 2026

Polarización Bolsonaro-Lula dividió en dos a Brasil más allá de la política

El presidente Jair Bolsonaro y el líder Luiz Inácio Lula da Silva se medirán el próximo domingo 30 en la segunda vuelta de las presidenciales de Brasil, unas elecciones que dividieron al país en dos mucho más allá de la dicotomía izquierda-derecha.

Lula y Bolsonaro.jpg

El ex mandatario progresista Luiz Inácio Lula da Silva (i) y el ultraderechista Jair Bolsonaro (d) participaron del primer debate presidencial de cara a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, en la sede de televisión Bandeirantes en São Paulo (Brasil).

Foto: EFE

El voto para Jair Bolsonaro versus para el líder de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva separó a Brasil en mitades, entre los habitantes del industrializado sur del país y los del empobrecido noreste, entre evangélicos y católicos y hasta entre ricos y pobres.

“Tenemos un país dividido y no solo dividido entre izquierda y derecha. Tenemos que analizar dónde esa división es más profunda para entender las razones. Si es en el plano religioso, eso implica costumbres; si es en el plano de las políticas públicas, implica una posición de defensa de más o menos intervención del Estado”, explicó el analista político José Luiz Niemeyer, del centro universitario Ibmec.

El ex presidente Lula (2003-2010) obtuvo el 48,4% de los votos en la primera vuelta, y el líder de la derecha brasileña, el 43,20%.

Ambos acapararon casi el 92% de los votos en una primera vuelta con once candidatos, en las elecciones más polarizadas de la historia de Brasil.

“Esa polarización es consecuencia de posiciones políticas totalmente distintas y del perfil de sus gobiernos; con diferencias que terminan reflejándose en otros asuntos, como religión y clase social”, dijo a EFE el analista Marco Antonio Carvalho Teixeira, profesor de la Fundación Getúlio Vargas (FGV).

De acuerdo con Niemeyer, en la clásica dicotomía izquierda-derecha, Lula favorece más la reducción de las desigualdades y Bolsonaro, la libertad.

Eso se reflejó en sus gobiernos, uno más favorable a la intervención del Estado y otro más favorable a lo liberal, lo que provocó una división del país principalmente por regiones.

Sondeos

Los últimos sondeos muestran que Bolsonaro es el preferido en la rica e industrializada región sur de Brasil, en la que tiene el 58% de la intención de voto contra 39% de Lula, así como en el polo agropecuario del centro y oeste país, en donde cuenta con el 54% y su rival, con el 39%.

Lula, en cambio, es casi unanimidad en el noreste, la región más pobre del país y en la que está el 27% del electorado, con el 67% del favoritismo contra el 29% del mandatario.

En la rica región sureste, la más poblada, por incluir los estados de São Paulo, Minas Gerais y Río de Janeiro y que cuenta con el 43% del electorado, Bolsonaro tiene el 50% y Lula el 43%.

De acuerdo con Teixeira, Lula defiende una posición de mayor intervención del Estado en las políticas públicas y eso creó una aversión hacia su figura, especialmente entre los sectores empresariales y, en especial, en la agropecuaria, que ve con recelo las políticas ambientales del ex presidente.

Por religiones, los sondeos de intención de voto muestran que Bolsonaro es el preferido de los evangélicos (25% del electorado), entre los que tiene un 66% del favoritismo frente al 28% de Lula, mientras que el socialista lidera entre los católicos (50% del electorado), con el 58% frente al 37% del presidente.

“Eso se explica porque el Gobierno de Lula estuvo históricamente vinculado a los movimientos feminista y LGBT; creó el Ministerio de la Mujer y siempre vio el aborto como un asunto de salud pública, entre otros temas que afectan la visión religiosa”, dijo Teixeira.

Según ingresos

Igualmente hay una división entre ricos y pobres, ya que Lula lidera, con un 57% frente al 37% de Bolsonaro, entre los que reciben hasta 2 salarios mínimos, y el actual presidente es favorito entre los que ganan más de 10 salarios mínimos, con un 55% frente al 41% del socialista.

“El corte por clases sociales también es nítido. Lula tiene el respaldo entre los que fueron los grandes beneficiarios de sus programas de distribución de subsidios a los pobres y de ampliación de acceso a universidad y vivienda. Bolsonaro intentó compensar con otros subsidios, pero no obtuvo éxito”, según el analista de la FGV.

Los sondeos también muestran otras divisiones con Bolsonaro favorito entre los blancos (50% frente a 44% de Lula) y el progresista entre los negros (58% frente al 38%) y con el ex presidente preferido entre las mujeres (51% frente al 42%).

Más contenido de esta sección
El Parlamento venezolano, controlado por el chavismo, y un grupo de opositores que formó parte del Legislativo de 2015 anunciaron este martes el comienzo de un plan de trabajo el próximo 1 de agosto para promover la democracia en Venezuela, que vive una tragedia por los recientes terremotos.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, defendió este martes la reelección presidencial indefinida, habilitada en el país desde julio de 2025 en una polémica reforma constitucional, cuando busca un tercer período al frente del Ejecutivo.
Las Fuerzas Armadas estadounidenses reimpusieron este martes el bloqueo naval a Irán en el estrecho de Ormuz, además de lanzar una nueva ola de bombardeos, según anunció el Comando Central del Ejército de Estados Unidos (Centcom).
Uno de los esqueletos de Tyrannosaurus Rex más grandes y completos que se conocen se vendió este martes por un récord de 50,1 millones de dólares en una subasta de la casa Sotheby’s en Nueva York.
En las últimas dos décadas, el mundo ha tuiteado parte de su historia. Desde aquel primer mensaje del cofundador Jack Dorsey, “configurando mi twttr”, Twitter pasó de ser una plataforma de ‘microblogging’ (microblogueo), herramienta clave para el periodismo ciudadano, la política y la conversación pública, antes de transformarse en X bajo la dirección del magnate Elon Musk.
El Gobierno irlandés aprobó este martes la concesión, por primera vez en este país, de un permiso retribuido de cinco días a las mujeres que sufran un aborto espontáneo antes de la vigésimo tercera semana de gestación.