07 dic. 2025

Poder Judicial refuerza derechos de niños y adolescentes

En un contexto en el que la protección integral de los derechos de la niñez está cada vez más presente en las agendas institucionales, la Corte Suprema de Justicia de la República del Paraguay (CSJ) da un paso relevante al consolidar la labor de la Oficina Técnica de Apoyo al Fuero de la Niñez y la Adolescencia (OTANA), bajo la responsabilidad directa de la ministra de la Corte, María Carolina Llanes Ocampos. Esta oficina especializada representa un avance institucional significativo para garantizar que el principio del “interés superior del niño” no sea una mera declaración, sino un criterio operativo que atraviese toda la labor jurisdiccional en este fuero.

La OTANA fue creada mediante la Resolución Nº 834 del 11 de noviembre de 2020, impulsada por la CSJ como órgano de apoyo a la justicia de la niñez y la adolescencia. En julio de 2022, mediante la Resolución Nº 9522 del 20 de julio de ese año, se reestructuró para reforzar su capacidad operativa. Según el propio sitio institucional, la OTANA tiene como objetivos –entre otros– monitorear el funcionamiento del sistema de administración de justicia especializada en materia de niñez y adolescencia, así como ejecutar propuestas de mejoramiento del fuero. Bajo la coordinación ejecutiva del magistrado Guillermo Trovato e integrada por magistradas como Gloria Benítez, Pili Rodríguez y Rosa Yambay, la oficina opera con exclusividad en el fuero. La ministra Llanes Ocampos figura como ministra responsable” de la OTANA, lo que indica la relevancia que el Poder Judicial asigna a esta temática.

En su informe presentado ante la plenaria de la CSJ el 12 de noviembre de 2025, la ministra Llanes Ocampos dio a conocer datos concretos sobre la gestión en este fuero, correspondientes al 1 de enero al 10 de noviembre de 2025.

Entre los principales indicadores se destacan:

– En los Juzgados de Primera Instancia de todo el país: 56.567 expedientes ingresados.

– Se dictaron 241.768 autos interlocutorios, 72.386 sentencias definitivas, 1.550.819 cédulas de notificación y 1.036.663 providencias.

– En los Tribunales de Apelación: 15.346 expedientes ingresados, 20.449 autos interlocutorios, 3.432 acuerdos y sentencias, 141.689 cédulas de notificación, y 79.136 providencias.

Estas cifras tienen una doble lectura; por un lado, muestran que el fuero está activo y que la institución ha habilitado mecanismos para atender el volumen de casos; por otro, evidencian la dimensión de la responsabilidad asumida por la judicatura para asegurar que los asuntos que involucran a niñas, niños y adolescentes sean conocidos, decididos y notificados con eficiencia.

La creación de la OTANA y la dedicación de recursos y estadísticas específicas al fuero de la niñez y adolescencia revelan que la judicatura paraguaya está otorgando un lugar preponderante a los derechos de la niñez. Al encaminar sus esfuerzos al fuero especializado, la CSJ avanza hacia la concreción del principio del “interés superior del niño”, reconocido en instrumentos nacionales e internacionales, como un criterio que debe prevalecer “ante todo”.

El hecho de que una alta autoridad del Poder Judicial –la ministra Llanes Ocampos– tenga a su cargo la responsabilidad de la OTANA refuerza este mensaje institucional: Los derechos de niñas, niños y adolescentes no son una rama secundaria de la administración de justicia, sino un ámbito prioritario donde la especialización, la celeridad y la calidad del servicio jurisdiccional importan de modo singular.

Si bien los números aportan una visión alentadora del trabajo en curso, los desafíos son múltiples y demandan atención continua:

– Garantizar no solo la eficiencia procesal –ingresos, autos, sentencias, notificaciones– sino también la calidad de las decisiones judiciales desde una perspectiva de derechos humanos y de infancia.

– Asegurar que los mecanismos de especialización estén efectivamente operativos en todo el territorio nacional, no solo en la sede de Asunción, para que la descentralización y la accesibilidad real acompañen el derecho a la tutela judicial efectiva.

– Fortalecer los sistemas de seguimiento, estadísticas y monitoreo que permitan valoraciones más allá de los volúmenes, por ejemplo, la satisfacción de las partes, la adecuación de las resoluciones, el impacto en las condiciones de vida de niñas, niños y adolescentes.

– Mantener el enfoque del interés superior del niño no solo como enunciado, sino como filtro de las decisiones, de manera que la tutela de los derechos de la niñez actúe como principio rector ante cualquier otro –incluso ante la celeridad procesal o la simplificación administrativa.

La configuración de la OTANA, su supervisión por la ministra María Carolina Llanes Ocampos y la labor estadística presentada ante la CSJ constituyen un hito en el fortalecimiento del fuero de la niñez y la adolescencia en Paraguay. Este avance institucional demuestra que la judicatura paraguaya está reconociendo la especial idoneidad del fuero –y del principio del interés superior del niño– como elementos fundamentales para garantizar justicia de infancia. La ruta marcada es ambiciosa: no basta con procesar, notificar y decidir; lo esencial es que cada actuación judicial incorpore la óptica de derechos y de interés superior de las niñas, niños y adolescentes, como lo exige una sociedad que aspira a una protección real e integral de su población más vulnerable.

El compromiso es firme. Ahora corresponde seguir construyendo –con recursos, con formación especializada, con monitoreo y con sensibilidad– un sistema de justicia que, en la práctica, ubique a la niñez y la adolescencia en el centro de su misión.

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