El juicio contra Arnaldo Giuzzio, que se centra en una acusación por cohecho pasivo agravado, tardó meses en iniciarse. Ahora, el ex ministro acusa a la Fiscalía de pedir introducir pruebas de las que nadie conoce sobre su contenido.
Según la Fiscalía, entre julio de 2021 y febrero de 2022, cuando Giuzzio era ministro del Interior, mantuvo un vínculo estrecho y directo con Marcus Vinícius Espíndola Marques de Padua (un brasileño detenido en Brasil en la Operación Turf, vinculada a A Ultranza PY) por supuestos nexos con el narcotráfico y lavado de dinero.
Además, utilizó una camioneta blindada que le fue prestada por Marcus Vinícius. Los fiscales dicen que este favor se hizo a sabiendas de que él era un potencial proveedor del Estado.
Según la defensa, las licitaciones nunca se abrieron. Criticaron a la Fiscalía, que pidió que se admitan extracciones de teléfonos de Vinícius, que todavía no se abrieron y de los que nadie conoce lo que contienen. Lo mismo sucede, con la extracción de datos de dos teléfonos de Lindomar Reyes Hurtado, pero que aún no fue terminada.
¿Servirán las pruebas? En el pódcast, todos los detalles.