De acuerdo con lo que señala el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en la exposición de motivos, la elaboración del plan de gastos para el ejercicio fiscal 2027 se enmarca en un escenario en el que el país “consolida una trayectoria de expansión sostenida, respaldada por la diversificación del sector productivo, la solidez del sistema financiero y el reconocimiento del grado de inversión”.
Detalla que se espera una expansión de la economía de 4,2%, llegando hasta aproximadamente USD 67.063 millones, además de una inflación cercana a 3,5%, que sigue siendo la meta del Banco Central del Paraguay (BCP).
En cuanto al tipo de cambio, como ya lo había anticipado la cartera de Economía, el PGN fue elaborado con base en una cotización cercana a la que se tiene durante este 2026.
El monto establecido es de G. 6.458 por dólar, levemente superior a los G. 6.217 que se proyectan durante el presente ejercicio. En tanto, representa hasta G. 1.087 menos frente al tipo de cambio del 2025.
Justamente, la estimación de la moneda estadounidense fue uno de los factores que generaron presión en las finanzas públicas este año, ya que inicialmente se proyectó hasta un G. 7.881 por dólar, causando una caída importante en los ingresos estatales, especialmente en lo vinculado a las recaudaciones aduaneras.
En otros indicadores, el Gobierno también prevé para el año que viene condiciones climáticas “normales” y que persista el dinamismo de los sectores secundario y de servicios, así como del consumo y la inversión privada.
En el marco de todos estos datos macroeconómicos, el MEF sostiene que existe una exigencia sobre la responsabilidad de administrar “con disciplina” los recursos públicos.
“En este contexto, el Proyecto de PGN 2027 refleja firmemente el compromiso del Gobierno del Paraguay de llevar adelante la gestión pública con un Estado eficiente y transparente al servicio del ciudadano, orientando los recursos públicos hacia prioridades estratégicas, reduciendo consumos no esenciales e impulsando mayores esfuerzos hacia la provisión de bienes y servicios públicos”, expone el documento.
Afirma que el uso de los recursos se orienta hacia áreas de impacto directo en la “calidad de vida de la población paraguaya”, priorizando los sectores de salud pública, educación y seguridad.
“La priorización reflejada en el proyecto no se encuentra exenta de desafíos, considerando el escenario de ingresos tributarios acotados por la coyuntura del comercio exterior y tipo de cambio, como así también la gestión de los atrasos que se generaron con los proveedores”, agrega.
Críticas. Sin embargo, expertos consideran que el proyecto de presupuesto no refleja cambios significativos para la ciudadanía, especialmente en las áreas prioritarias.
El economista e investigador Luis Rojas, por ejemplo, criticó el aumento significativo en el endeudamiento con este Gobierno, mientras que no se apunta a cubrir el déficit en salud, educación, empleo, infraestructura vial, sanitaria, escolar, eléctrica, entre otros.
“El gobierno de Santiago Peña empezó con USD 15.600 millones de deuda pública; cerrará este año probablemente en cerca de USD 22.500 millones de deuda, esto quiere decir, que en cuatro años nos regaló un aumento descomunal del endeudamiento de casi USD 10.000 millones de deuda más (entre 2023 y 2027). Encima, sin mejora en el gasto público, en combatir la corrupción, el prebendarismo, los privilegios, los contratos con proveedoras direccionados, etc.; es decir, gran parte de esa nueva deuda se va a malversar, o usar con criterios clientelares en un claro año electoral”, expresó.