Su propuesta es que el 70% vaya a infraestructura eléctrica; el 10% a restauración socioambiental de las cuencas hidrográficas; y el 20% para bienestar de adultos mayores, discapacidad, educación y salud.
“Es para que el dinero no entre todo en una bolsa y al final no se pueda controlar. Eso facilita mucho el control, cuando tenemos esa partida presupuestaria definida”, explicó la proyectista.
“Paraguay va a recibir por última vez estos fondos denominados gastos sociales, solamente hasta el 2026 (...) Tenemos que tratar que todo el sistema eléctrico de Paraguay se mejore; comprar transformadores, cables”, recomendó la senadora.
“Según los técnicos especializados, a quienes consulté, es necesario el mantenimiento de las cuencas para mantener la operatividad de los ríos”, alegó en relación a la restauración de las cuencas.
“Santiago Peña no es el Estado paraguayo. Como legisladores, podemos impulsar leyes y no será él, el que en forma individual defina el destino”, consideró, atendiendo a que el presidente se opone a la inclusión en el PGN de los gastos sociales.
“Siempre se utilizó gastos sociales para fines políticos partidarios de un solo color, por eso no quieren que se controle”, sentenció.