@lakolman
Hace 50 años era desarticulada la organización denominada OPM y sus integrantes eran detenidos, perseguidos y varios de ellos muertos por tortura. A partir de este suceso, Pastor Coronel, jefe del Departamento de Investigaciones durante la dictadura de Alfredo Stroessner, envió a San Juan Bautista de las Misiones a uno de sus más “competentes” torturadores, Camilo Almada Morel, alias Sapriza, a perseguir a los integrantes de las Ligas Agrarias Cristianas. Se instaló en la Delegación de Gobierno, ubicada en las afueras, y con el apoyo de militares de la III División de Infantería, alcaldes y seccionaleros, convirtió la cárcel de Abraham Cué en un campo de concentración. Aquí vivieron los campesinos de las Ligas varias estaciones del Vía Crucis, aquella Semana Santa de 1976. Las Ligas Agrarias Cristianas eran una organización campesina de inspiración cristiana surgida en Misiones, en la década de 1960. A este centro ilegal de detención fueron traídos los campesinos y sus familiares. Las Ligas fueron el sector más golpeado por la represión y 1976 fue el año de mayor cantidad de casos de ejecuciones extrajudiciales.
Como relataba la esposa de una las víctimas de la Pascua Dolorosa, Cristina Meza viuda de Ortellado: “Nos torturaban, nos pegaban con el teju ruguái, nos trataban de comunistas, campesino jare, no dormíamos porque escuchábamos como le torturaban a los compañeros. Hacía mucho frío, y apenas teníamos una sábana para taparnos. Cómo no nos morimos... Mirá como es grande Ñandejára, que no termino de agradecerle que nos salvó”.
En el Informe Final de la Comisión de Verdad y Justicia encontramos también varios testimonios de las graves violaciones a los derechos humanos cometidas en Abraham Cué. La Comisión fue creada en 2003 y tuvo el mandato de investigar, documentar y establecer la verdad sobre prácticas como la tortura, las desapariciones forzadas, las ejecuciones extrajudiciales, las detenciones ilegales, el exilio forzado y otras violaciones sistemáticas ocurridas en Paraguay.
Testimonios. José Eugenio Pinto Amarilla, hermano del desaparecido Ramón Pinto Amarilla, relata: “Ramón fue detenido el 6 de mayo de 1976 en la Compañía Zapatero Cué de Santa Rosa, Misiones quienes lo detuvieron fueron el Comisario Camilo Almada Morel, el Suboficial Guillén, Tomás Salinas y el comisario Antonio Macchi”. Refiere que hubo mucha violencia, y que lo llevaron a la cárcel de Abraham Cué donde fueron torturados. Su hermano Ramón Pintos fue torturado por Camilo Almada Morel, el comisario Barrios y el comisario Santacruz entre otros. Ramón era integrante de las Ligas Agrarias Cristianas y la última vez que se lo vio el 15 de mayo de 1976 a las 20:00 aproximadamente en la cárcel de Abraham Cué; en esa ocasión fueron alzados junto con Diego Rodas a una camioneta de color amarillo, aclara que Camilo Almada Morel se acercó a él y a su hermano Ramón, pues estaban juntos esposados; le quitó las esposas a su hermano y le hizo llamar a Diego Rodas, poniéndolo a los mismos una esposa juntos. Ambos fueron llevados en el mencionado vehículo por los policías Camilo Almada, Guillén, Macchi y Santacruz, con paradero desconocido. A partir de allí se encuentra desaparecido.
Abraham Cué era una granja y pertenecía a la familia Abraham, quien durante la dictadura debió ceder las 4 hectáreas. En la actualidad funciona aquí el Departamento de Seguridad Ciudadana de Misiones y al lado en un nuevo edificio, el Colegio de Policía, filial N° 7.
De lo que fue el centro ilegal de detención apenas queda un edificio ocupado por una dependencia policial, una placa en la entrada que reconoce al ex campo de concentración Abraham Cué, parte de la Red de Sitios Históricos y de Conciencia del Paraguay, y una sala cuyas paredes están casi cubiertas con fotocopias de recortes de prensa y reportes de la Comisión de Verdad y Justicia. Este es el Museo de las Víctimas de la Pascua Dolorosa.