En la misma causa, el fiscal Édgar Rafael Delgado acusó a Gustavo Ramón Aquino Amarilla y Juan Antonio Quintana Quintana por los supuestos hechos punibles de omisión de aviso de un hecho punible y frustración de la persecución y ejecución penal, al considerar que habrían contribuido a obstaculizar el esclarecimiento del crimen.
La acusación fiscal sostiene que el hecho ocurrió el 26 de octubre de 2023, alrededor de las 08:30, en una vivienda del barrio San Lorenzo de Presidente Franco. Según la investigación, la víctima compartía bebidas alcohólicas con Giménez Insfrán cuando este habría manipulado una escopeta calibre 12, que se disparó e impactó contra Ramírez Martínez, lo que le causó una herida de gravedad.
De acuerdo con el requerimiento conclusivo, el acusado no prestó auxilio inmediato al herido. Por el contrario, presuntamente ocultó el arma utilizada en una vivienda contigua y regresó al lugar, mientras la víctima permanecía desangrándose durante un tiempo considerable antes de ser trasladada a un hospital.
La Fiscalía atribuye a Aquino Amarilla y Quintana Quintana haber intervenido posteriormente en el traslado del herido hasta el Hospital de Trauma de Ciudad del Este, donde fue sometido a una cirugía de urgencia. Sin embargo, horas más tarde se confirmó su fallecimiento a consecuencia de un shock hipovolémico provocado por la herida de arma de fuego.
El Ministerio Público considera que ambos procesados omitieron informar oportunamente sobre lo ocurrido y realizaron acciones tendientes a dificultar la investigación. Las diligencias investigativas señalan que hubo contradicciones entre las declaraciones de los acusados y las evidencias recolectadas en la escena del hecho. Los peritos hallaron manchas de sangre, rastros del impacto del disparo y fragmentos metálicos compatibles con una escopeta calibre 12.
Asimismo, la investigación concluyó que el automóvil utilizado para trasladar a la víctima presentaba rastros de sangre y que posteriormente fue llevado a un lavadero con el presunto propósito de eliminar evidencias. Además, uno de los acusados habría borrado mensajes almacenados en su teléfono celular para impedir el avance de las pesquisas.
Durante los procedimientos fueron incautados el vehículo utilizado para el traslado del herido, una motocicleta, la escopeta presuntamente empleada en el hecho y una pistola encontrada en la vivienda, ambas con manchas de sangre.