Perú, un país que mantiene una crisis política al sumar ocho presidentes en solo diez años, entró el lunes en la semana decisiva de las elecciones más complejas de su historia, con un total 35 candidatos presidenciales y la creación de un Parlamento bicameral, bajo un clima donde la inseguridad por el auge del crimen organizado se ha vuelto la principal preocupación de los peruanos.
La incertidumbre marca los días previos a la votación después de que haya entrado en vigor la prohibición de publicar en territorio nacional nuevas encuestas tras las difundidas en el último fin de semana, donde un grupo de candidatos están muy igualados mientras la cantidad de indecisos es todavía considerable.
Lo único garantizado hasta el momento es que la elección presidencial tendrá una segunda vuelta el domingo 7 de junio, ya que todos los candidatos están lejos de alcanzar la mitad más uno de los votos en la primera ronda para poder declararse ganadores.
Los últimos sondeos, publicados antes de la prohibición, mostraron en primer lugar de intención de voto, con un 14%, a la derechista Keiko Fujimori (Fuerza Popular), la hija y heredera política del ex presidente Alberto Fujimori (1990-2000), que se presenta por cuarta vez a la presidencia tras haber perdido la segunda vuelta en las tres elecciones anteriores celebradas en 2011, 2016 y 2021.
A Fujimori le sigue un pelotón de seis candidatos, que encabeza con un 9% el cómico derechista Carlos Álvarez (País Para Todos), una estrella de la televisión peruana que ha imitado a políticos durante los últimos 30 años y que ahora dio el salto a la arena política con la vítola de outsider.
Álvarez desbancó en los últimos días del segundo lugar al ultraderechista ex alcalde de Lima Rafael López Aliaga (Renovación Popular), que aparece con alrededor del 8% de intención de voto, tras haber estado al frente de los sondeos, motivo por el que ha comenzado a denunciar un “fraude” sin presentar pruebas.
A partir de estas elecciones, Perú volverá a tener un Parlamento con dos cámaras (Senado y Congreso). EFE