Es así como se pueden observar cada mañana rastros de destrozos, daños, roturas de puertas y perjuicios varios en los panteones y alrededores.
El cuidador del cementerio, Óscar Godoy, informó que ya no saben qué hacer con estos hechos. “Ponemos al tanto al intendente municipal, a la Policía Nacional, pero todo parece indicar que nadie desea comprometerse para constituirse en guardianes del camposanto, especialmente en los horarios de la noche y por las madrugadas”, señaló.
Según estimó, los vándalos serían jóvenes adictos a las drogas, quienes buscarían hurtar algo de valor para poder solventar sus vicios. D. B.