Según consta en el acta de denuncia 2071/2026, la periodista de Última Hora Marisol Ramírez Cabrera buscaba adquirir muletas debido a una fractura sufrida recientemente en el pie. En ese contexto, a través de una publicación en la red social Facebook estableció contacto con una supuesta vendedora identificada como Naama Yamila Aguilera Marín.
De acuerdo con la denuncia, ambas partes acordaron la compra de una muleta por la suma de G. 150.000. Posteriormente, la denunciante realizó dos transferencias electrónicas a una cuenta asociada a Tigo Money, por un total de G. 150.000, enviando incluso el comprobante de pago solicitado por la vendedora.
Sin embargo, al acudir una amiga al lugar donde supuestamente debía concretarse la entrega del producto, no encontró a ninguna persona y perdió todo contacto con quien se presentó como la vendedora, quien acto seguido borró todos los mensajes de la conversación sostenida. Fue entonces cuando advirtió que habría sido víctima de una presunta estafa.
Lea más: Víctima advierte sobre estafa a través de un anuncio en Facebook
La denuncia fue realizada este miércoles ante la Dirección contra Hechos Punibles Económicos y Financieros, dependencia que ya cuenta con los datos de la cuenta receptora de los fondos, los números telefónicos involucrados y los comprobantes de las transferencias realizadas.
Pero más allá de su caso particular, Ramírez señaló que le llamó la atención la cantidad de denuncias similares que escuchó mientras aguardaba ser atendida en la Sala de Denuncias.
Según relató, en la sala de espera coincidió con otras personas que también acudieron a denunciar hechos vinculados a estafas digitales.
Entre ellas, una joven que había contratado a una decoradora para la provisión de centros de mesa para un evento y que realizó el pago por adelantado sin recibir posteriormente el servicio acordado; una persona que denunció haber sido víctima de un esquema de estafa piramidal; y otra afectada por un supuesto contrato para desempeñarse como “cajero virtual”, oferta que habría sido captada a través de la plataforma TikTok, que aún sigue vigente según el afectado.
“Lo que me llama la atención es la facilidad con la que están ejerciendo los estafadores cibernéticos y lo poco que se puede hacer para contrarrestar a estos delincuentes”, expresó Ramírez.
Nota relacionada: Advierten que depósito “por error” es una nueva forma de cibercrimen
La periodista manifestó además que decidió hacer pública su experiencia para alertar a otras personas sobre los riesgos de las transacciones realizadas a través de redes sociales sin las debidas garantías, especialmente cuando se trata de situaciones de urgencia y vulnerabilidad.
“Mi intención es que otras personas no pasen por la misma situación. Cuando uno atraviesa un problema de salud y necesita un elemento de apoyo con urgencia, puede bajar la guardia y confiar en quien aparenta ofrecer una solución. Por eso es importante denunciar y advertir sobre estos casos”, concluyó.
La investigación quedó a cargo de las autoridades competentes.