Menudo problema. La gran cantidad de consultas en la Urgencia del Hospital de Especialidades Quirúrgicas Ingavi fue uno de los temas debatidos durante la sesión del Consejo Directivo del Instituto de Previsión Social.
La situación resulta preocupante, sobre todo cuando llegan pacientes pediátricos, ya que puede generar un problema médico-legal para el profesional que toma el caso y no tiene la experiencia en urgencia, expresó el presidente de IPS, doctor Isaías Fretes.
“Debe haber cien mil millones de carteles que digan que este no es un hospital pediátrico, aquí no se atiende pediatría. Y creo que es fundamental eso, porque nos exponemos a temas médico-legales”, advirtió Fretes.
Preguntó a los presentes qué pasaría si reciben a un paciente pediátrico de extrema urgencia y no cuentan con las condiciones para salvar inmediatamente el caso.
Enumeró que no cuentan con la infraestructura para el caso, diagnóstico para pediátricos y menos cirujano o emergentólogo pediátrico.
Ante esta situación, recomendó a los integrantes del Consejo trabajar en una campaña comunicacional para que dichos pacientes no sean más atendidos en Ingavi, sino en el Hospital Central, donde cuentan con renovada área de Urgencias para los chicos.
El doctor Álvaro Brítez, jefe de Urgencias en Ingavi, comentó que al mes tienen alrededor de 10.000 consultas. Del total, aproximadamente 3.000 corresponden a las pediátricas. Una de las doctoras que intervino durante la sesión, desglosó que de esas 3.000 alrededor del 10 o 20% corresponde a una urgencia extrema.
La misma profesional detalló también que en Urgencias de Ingavi cuentan con 20 pediatras y las guardias son complementadas por médicos de familia.
Este dato llamó la atención de Fretes, quien preguntó a la doctora que intervino si los médicos de familia fungían de pediatra, lo cual fue confirmado por ella.
“Ivaiventema kóa”, espetó el presidente de IPS. ¿Para todo el hospital 20 dividido siete?”, agregó.
El presidente de IPS mencionó también que si las falencias no son desnudadas, no van a poder ser corregidas. Agregó que ese médico de familia podrá ser mucho más útil en otro estamento.
Luego, el titular de la previsional consultó al Dr. Jimmy Jiménez, consejero y al que llamó “formador de pediatras”, sobre qué debía hacerse.
El profesional de la salud planteó que la urgencia pediátrica debería destinarse a casos extremos. También planteó instalar un consultorio pediátrico y sobre todo un sistema de transporte adecuado y bien equipado para realizar los traslados hasta el Hospital Central.
“Hay que instalar un consultorio pediátrico para poder dar solución a esa situación, pero con un buen sistema de ambulancias si no va a ser internado ahí. Esa es la única solución. Se desvirtuó la función quirúrgica de este hospital”, dijo sobre Ingavi.
El presidente de IPS expresó que el cambio de derivar las urgencias pediátricas irá haciéndose de manera gradual.